Contratación de un millar de profesionales en sanidad y educación. Transparencia radical en las cuentas de los partidos. Carácter imprescriptible de los delitos de corrupción. Prohibición a los diputados de cobrar cualquier otra remuneración. Reducción del 10 por ciento de altos cargos y personal eventual. Inclusión en los contratos de la Junta con los bancos de una cláusula para favorecer alternativas al desahucio. Ley de Protección y Asistencia a colectivos vulnerables. Ley de Protección de los Consumidores en materia de préstamos hipotecarios. Creación de una Entidad Pública de Crédito… Durante algo más de 90 minutos, la candidata socialista a lograr la confianza de la Cámara para ser de nuevo presidenta de la Junta de Andalucía ha desplegado una apretada batería de leyes, medidas y propuestas de transparencia, regeneración democrática y blindaje de los colectivos más frágiles que en buena medida son expresión tanto de propuestas realizadas por Podemos y Ciudadanos como de compromisos adquiridos en el pacto de gobierno con IU que no llegaron a materializarse. Susana Díaz no ha querido ponerles fácil el ‘no’ a los partidos que rechazan su investidura. Su discurso ha tenido un ojo puesto permanentemente en Podemos e incluso en IU, pero muy en particular en los primeros, con quienes –formalmente más que materialmente– mantiene abiertas negociaciones, de desenlace todavía muy incierto, para lograr una abstención que, sumada a la comprometida por Ciudadanos, garantizaría su investidura esta misma semana. ‘PAROLE, PAROLE, PAROLE’ Sin embargo y a tenor la literalidad de las declaraciones hechas por la líder de Podemos Teresa Rodríguez, el cortejo de Díaz no ha dado apenas resultado. De hecho, no ha dado ningún resultado. “Parole, parole, parole”, ha dicho Rodríguez con expresiva sorna al término de un discurso que "no parece que lo haya hecho la actual presidenta de la Junta, sino alguien que acaba de llegar". En opinión de Rodríguez del discurso de Díaz se desprende que "no tiene voluntad de gobernar con la mano tendida y escuchar a las demás fuerzas políticas". Y lo mismo ha dicho el número dos del partido, Sergio Pascual, subrayando que su voto será no en la primera votación y no en la segunda. Lo significativo de la dura reacción de Podemos es que no se mueve ni un milímetro de sus posiciones de días anteriores pese a que –según todos los observadores– el Partido Socialista sí se ha movido, y además lo ha hecho precisamente en la dirección marcada por el partido de Pablo Iglesias. En conversación con este periódico, Rodríguez se mostraba muy escéptica tanto sobre la sinceridad de las promesas de Díaz como sobre el alcance político real de las mismas. NO, NO Y NO En cuanto a Ciudadanos, que contempla abstenerse en segunda votación, tampoco cede: "El discurso de Díaz no ha estado sustentado para cambiar nuestro voto mañana. Seguiremos diciendo no a la investidura de Díaz”, ha dicho el líder andaluz del partido, Juan Marín, aunque sí ha valorado "que se incorporen muchas de las medidas sensatas que planteamos". Aun así, Marín también ha llegado a decir que su partido no quiere una repetición de las elecciones, que es lo que ocurriría si nadie se mueve de sus posiciones actuales. Por su parte, el presidente del PP, Juan Manuel Moreno, ha considerado que la socialista y candidata a la Presidencia de la Junta, Susana Díaz, ha intentado hacer en su debate de investidura "un traje a la medida" de los demás partidos para lograr su apoyo en la votación de este martes, si bien ha lamentado que haya ofrecido un discurso de "decepcionante", "de grandes frases y palabras huecas, vacío de contenido y de compromisos, y por tanto, vacío de objetivos". Y no menos contundente en sus reproches ha sido IU. Su coordinador general y portavoz parlamentario, Antonio Maíllo, ha considerado que "es evidente que el acuerdo con la derecha, sea ésta económica o sea ésta política, ya está cerrado" y así "lo veremos en la votación". Maíllo se ha mostrado "sorprendido" por haber visto a Díaz "imperturbable y que no se haya desternillado en algunas de las propuestas que ha hecho" a lo largo de un discurso que le ha parecido "flojísimo". LAS PROPUESTAS DE DÍAZ Susana Díaz se ha comprometido este lunes a reducir en un diez por ciento el número de altos cargos y contratos de alta dirección y personal eventual en la Junta, así como a estimular e incentivar por todos los medios al alcance de la administración, "apurando todas nuestra competencias", que las entidades financieras "busquen alternativas para evitar el drama de las familias desahuciadas y sin alternativa de un lugar donde vivir". Para Díaz, es fundamental llevar a cabo un plan de eficiencia del sector público, incorporando mecanismos de ahorro como las plataformas de compra centralizada o la subasta para la adquisición de determinados bienes, y con una Ley de administración electrónica,  generalizando los trámites electrónicos y por móvil y estableciendo medidas de proximidad a la ciudadanía, a través de ventanillas únicas en ámbitos como el empresarial y el educativo. También se ha comprometido a promover una reforma de la Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias, para lograr “que las entidades financieras incluyan en las condiciones generales de los contratos de préstamo hipotecario la adhesión al Sistema Arbitral de Consumo”, en el que se establecerá la mediación extraprocesal para posibilitar soluciones alternativas a la ejecución judicial, favoreciendo acuerdos que permitan conservar la propiedad de la vivienda o, al menos, mantener el uso de la misma. LEY DE RENTA BÁSICA Susana Díaz ha prometido una Ley de Renta Básica Social que integrará la prestación económica que la comunidad viene concediendo bajo distintas fórmulas desde 1991, “junto con elementos adicionales para garantizar unas condiciones de vida digna a las familias beneficiarias, en el marco de un proceso de integración social y laboral”. Ha garantizado que este proyecto de ley llegará al Parlamento en 2016, antes que concluya el segundo periodo de sesiones. Asimismo, Díaz ha indicado también que hay que dar una "respuesta eficaz" a situaciones de emergencia social como paliar el problema de la vivienda, la pobreza energética y la garantía alimentaria, en definitiva, respuestas que garanticen los mínimos vitales, una cuestión de la que IULV-CA hizo bandera durante la pasada legislatura. Por todo ello, se ha comprometido a “traer a este Parlamento la Ley de Protección y Asistencia a los colectivos vulnerables, especialmente en lo referente a los suministros vitales como luz y agua”. Otras medidas de impulso del emprendimiento y la actividad económica propuestas han pasado más desapercibidas porque el debate público sigue muy centrado en la regeneración democrática, la lucha contra la corrupción y la gestión de las conductas hipotecarias de la banca.