El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha actuado más como defensor de los intereses de su partido en Málaga que  como se espera del máximo garante del orden público en España. En su comparecencia en el Congreso de los Diputados y a preguntas de los socialistas ha venido a justificar que sus compañeros acosadores supieran el recorrido, el hotel donde se alojaba y la hora de salida de la presidenta de la Junta alegando que su visita era "conocida y visible".


Fernández Díaz cede a la presión del PP andaluz
Todo indica que el ministro ha cedido a las presiones de sus compañeros del PP andaluz. Desde ayer dirigentes del Partido Popular de Andalucía realizaron declaraciones en cadena que apuntaban a que estarían intentando influir en la comparecencia de hoy de Fernández Díaz. Desde el número dos de los populares, José Luis Sanz, al presidente provincial del PP malagueño, pasando por el propio alcalde de la capital, todos defendieron la actitud de sus compañeros como el uso de su derecho a reivindicar así como dejaron claro que este era un tema de competencia exclusiva del PP-A. Parece que ese escrache verbal e interno al ministro ha funcionado a tenor de su impresentable intervención en el Congreso de los Diputados.


Visita "conocida y visible"
Pero no solo se ha quedado ahí sino que ha ido más lejos y además ha reprochado al PSOE que no mostrase el mismo rechazo a los escraches que ha sufrido el PP en los últimos meses. Y es que el responsable del Ministerio del Interior ha mantenido que la presencia de Díaz en Málaga era algo "públicamente conocido y visible" porque enfrente del hotel en el que se alojaba estaba estacionado su coche oficial y un furgón de la Policía. Con estas declaraciones ha intentado ahuyentar los rumores y sospechas de que sus compañeros de partido que interceptaron el coche oficial de Susana Díaz, la ofendieron y golpearon el vehículo manejasen información privilegiada.




Hredia al ministro: Nos preocupa la deriva radical de su partido en Andalucía y el PP no puede tener sentado en las instituciones democráticas a quien no respeta Miguel Angel Heredia (PSOE) al ministro: "Nos preocupa la deriva radical de su partido en Andalucía. El PP no puede tener sentado en las instituciones democráticas a quien no respeta"



Lo justifica todo
Contundemente ha querido disipar estas sospechas que circulan en Málaga: "Cualquier especulación sobre actuaciones o informaciones que puedan haber surgido del Ministerio del de Interior o de la Subdelegación Gobierno son absoluta y radicalmente falsas", ha afirmado el ministro. Ni una sola alusión a los hechos posteriores en el Museo Picasso, la coincidencia del líder de la revuelta, el vicepresidente de la Diputación, Francisco Oblaré, que manifestó que él casualmente "pasaba por allí"y participó. Ni mucho menos ha querido hacerse eco de las palabras del presidente del PP provincial que, aunque ausente de los incidentes, sí reconoció que estaba al tanto de todo lo que ocurría. La alusión que Fernández Díaz ha hecho a una posible condena de los acontecimientos, como le había pedido el socialista Miguel Ángel Heredia, ha sido su "más absoluto respeto personal e institucional" a la presidenta.

Y para colmo reproches a los socialistas
Ha intentando darle la vuelta a la tortilla y como si los acosados fueran ahora los culpables y los violentos los inocentes ha enviado mensajes de reproches a los socialistas. Fernández Díaz ha defendido que el derecho fundamental de reunión o manifestación se debe ejercer "de forma libre y pacífico", en el marco de la ley y ha de ser compatible con otros derechos fundamentales, como la inviolabilidad del domicilio o la intimidad personal o familiar" y, en ese sentido, ha reprochado a los socialistas que "no siempre" le hayan "acompañado" en ese planteamiento.

Al hilo de ello, ha indicado que desde 12 de marzo se han producido 133 actos de acoso contra cargos, militantes y sedes del PP sin que el PSOE "haya mostrado el rechazo que en este caso sí han hecho sino que han manifestado un respaldo explícito o un silencio cómplice".

El PSOE acusa de mantener una "estrategia radical" al PP andaluz
Por su parte, el coordinador de la interparlamentaria del PSOE-A, Miguel Ángel Heredia, ha acusado al PP de "transformar" su "falta de liderazgo" en "estrategia radical" y se ha referido al suceso como un "acoso en toda regla, con golpes, insultos y zarandeos". Heredia ha planteado una serie de dudas sobre si la concentración o reunión de cargos del PP había sido autorizada; si la Brigada de Información de la Policía sabía de la concentración de los 'populares' o qué explicación se da desde el Ministerio para que la vicepresidenta de una Diputación y el alcalde de Nerja entrasen en la recepción del hotel para pedir el número de habitación de la presidenta.

Acoso más grave al ser protagonizado por cargos públicos
"Nos preocupa la deriva radical de su partido en Andalucía y el PP no puede tener sentado en las instituciones democráticas a quien no respeta. Todos los acosos son repudiables pero este aún más porque ha sido protagonizado por cargos públicos e institucionales que tienen cauces directos para reclamar sus reivindicaciones", ha concluido Heredia.