El poeta y ensayista Rafael Cadenas (Venezuela, 1930) ha sido galardonado con el XII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, dotado con 30.000 euros, al que optaban un total de 43 candidatos de Hispanoamérica y España. En rueda de prensa, el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha dado a conocer el fallo del jurado, que le ha definido como uno de los grandes creadores de poesía en español de los últimos 60 años. El jurado ha destacado de él su "poesía directa, minimalista y exigente con el idioma", y su vocación por inaugurar tendencias. Poeta, ensayista y profesor universitario, Cadenas formó parte del grupo 'Tabla Redonda' a comienzos de la década de los sesenta junto con Manuel Caballero, Jesús Sanoja Hernández y Jacobo Borges, entre otros. En 1985 recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela y en 2009 el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, en Guadalajara, México. DOS POEMAS Uno de sus poemas más célebres se titula 'Derrota' es está considerado por muchos críticos como un hito de la literatura latinoamericana. Comienza así: “Yo que no he tenido nunca un oficio / que ante todo competidor me he sentido débil / que perdí los mejores títulos para la vida / que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)...”. Otro estremecedor poema, titulado 'Fanáticos' y perteneciente al libro de 1977 'Memorial', dice así: "El odio, el portero atroz, nos deja a la intemperie. / Las palabras las dice el odio, el odio los usa, el odio los maneja. / No tienen espacio. Nada cabe allí salvo ese amo incansable. / Sus uñas tenaces, sus ojos ausentes, sus bocas con altavoces obsesivos horadan la piel del mundo". MILITANCIA, CÁRCEL Y EXILIO En 1946 publicó su primer poemario en una imprenta local de Barquisimeto. Desde temprana edad combinó la pasión por la literatura con la militancia política en el Partido Comunista de Venezuela. Por esta razón sufrió cárcel y exilio durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Se refugió en la isla de Trinidad hasta 1957. En Caracas escribe y publica Una isla (1958) y Los cuadernos del destierro (1960). Durante varias décadas fue profesor en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Dotado de una refinada sensibilidad para la experiencia poética, este singular poeta venezolano se caracteriza por crear una obra densa y estrechamente vinculada al pensamiento filosófico. Siguiendo la tradición de Hölderlin, Rilke y José Gorostiza, su poesía parece fusionar los derroteros de la actitud reflexiva con la inspiración pura.