La presidenta en funciones de la Junta, Susana Díaz, ha propuesto este lunes en su discursión de investidura a los grupos parlamentarios andaluces que firmen un gran acuerdo anticorrupción que sea "ambicioso" y ha prometido que si es investida trabajará para llevar al Congreso una iniciativa para que los delitos por corrupción no prescriban.

En su discurso de investidura, Díaz ha prometido más de 20 medidas en lo que ha denominado como "el paquete anticorrupción más ambicioso que ninguna administración haya puesto en marcha" y cree que aunque se se ajuste al ámbito andaluz, pretende que tenga vocación de "servir de modelo" al resto de España. Entre estas medidas se incluye que los partidos con responsables que se hayan financiado ilegalmente deban hacerse responsables patrimonialmente, que las formaciones remitan sus cuentas a la Cámara de Cuentas o que se "aparte" a los imputados por estos delitos.
Además, Díaz ha propuesto que cualquier diputado no pueda ejercer otro tipo de trabajo y que todo aquel que ejerza un cargo público no pueda cobrar otro sueldo de su partido. También se ha comprometido a reducir en un 10% el número de altos cargos y contratos de alta dirección y personal eventual existente en el Gobierno regional y ha asegurado que elaborará un plan de eficiencia del sector público.

También ha tenido palabras en su discurso para el resto de fuerzas políticas andaluzas, a las que ha pedido que "no se empecinen en bloquear" la instituciones de autogobierno y ha sostenido que "no sería lógico" que no hubiera puntos de encuentro y entendimiento. La socialista se ha mostrado convencida de que el entendimiento para que pueda ser investida y formar gobierno es posible, y ha recordado al PP, Podemos, Ciudadanos e IU que sin gobierno "no habrá oposición ni se dará cumplimiento"al mandato de los ciudadanos en las urnas del pasado 22 de marzo.

Entre las medidas fiscales que ha prometido, Díaz ha destacado que reducirá entre 2 y 3,5 puntos el tramo autonómico del IRPF para las clases medias y bajas, que habrá un plan específico para que aflore la economía sumergida y que se establecerán nuevas deducciones regionales. También ha prometido que habrá deducciones en el IRPF por creación de empleo y por aportaciones a proyectos empresariales que contribuyan al nuevo modelo productivo, y que se introducirán incentivos fiscales a la creación de empresas que creen trabajo, a las inversiones en I+D+i y a las actividades que incidan favorablemente en el medio ambiente.