Un enfermo de obesidad mórbida ha tenido que ser rescatado de su casa en Málaga después de haber pasado una semana sin moverse de la cama. El vecino, con más de 300 kilos, había contactado con la Policía y los Bomberos que calificaron su caso como no urgente y no fue hasta que llamó a la radio para dar a conocer su situación que las autoridades acudieron en su ayuda.

Según relatan medios locales, la unidad médica de los bomberos de Málaga, compuesta por una decena de trabajadores, ha conseguido trasladarlo al hospital de la ciudad utilizando una camilla especial, no sin cierta dificultad y contratiempos por el excesivo peso a soportar.

Según ha recogido el diario El País, el experto médico que se ha trasladado a su domicilio ha certificado que el hombre padecía varias infecciones, provocadas por la falta de higiene adecuada, y había perdido mucha masa muscular, razón por la cual no había conseguido levantarse de la cama en los últimos días.

Pese a la grasa de su cuerpo, se encuentra desnutrido y será necesaria una preparación de mes y medio para someterlo a una intervención quirúrgica exitosa.