El 2016 pretendía ser el año de la Bisexualidad, un año para celebrar y reivindicar pero, de momento, está teniendo el dudoso honor de empezar con un nuevo récord de agresiones homófobas. En solo 18 días, al menos 3 personas han sido atacadas por su condición sexual y decimos al menos porque son las que se han atrevido a denunciar.

En este contexto, la asociación LGTB+H de la Comunidad de Madrid y las Universidades Complutense y Politécnica Arcópoli quiere recordar que es el año para luchar por los derechos y reconocimiento de las personas bisexuales y, por ello, ha pedido a la Real Academia Española (RAE) que cambie la definición del término “bisexual” para que “se amolde a la realidad social” porque “la lengua es un reflejo de la sociedad.

Arcópolis ha recordado a la RAE que “la realidad bisexual es diferente al hermafroditismo, así como que ser bisexual no implica ‘alternar’ prácticas ni orientaciones sexuales”.

En palabras de Izpia Batres, Secretaria General de Arcópoli y activista bisexual: "dado que las definiciones que ofrece la RAE se emplean como referencia en multitud de cuestiones, su incorrección influye para mal en muchos aspectos”. Consideran que “es denigrante que la Academia no recoja debidamente nuestra realidad” porque “siendo nuestra orientación sexual un aspecto básico de nuestra identidad personal, la falta de visibilidad de nuestra realidad vital o las visibilizaciones indebidas tienen parte de su explicación en concepciones incorrectas como la que ofrece la RAE”.

Batres recuerda: "Yo no escojo una orientación sexual a cada momento: tengo mi propia orientación. Yo no alterno, yo soy bisexual".

Una realidad aún desconocida
Para la asociación, la realidad bisexual es todavía la gran desconocida y no solo entre los heterosexuales. Según han explicado, hasta en el ámbito homosexual, “la bisexualidad está rodeada de mitos y clichés que deben ser erradicados”.

La bisexualidad es una realidad que sufre discriminación tanto fuera como dentro del colectivo. Las personas bisexuales no sólo esconden a menudo su orientación entre personas heterosexuales, sino que dentro del colectivo LGTB tampoco se sienten cómodas, y son menos propensas a salir del armario”. Y es precisamente por esto por lo que piden que se trabaje en medidas de visibilidad. Entre ellas, la necesaria nueva definición.



Si buscamos el término “bisexual” en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, podremos ver dos acepciones. Los errores aparecen directamente al leer la primera ya que, según la RAE la bisexualidad está relacionada con el hermafroditismo, una realidad totalmente distinta. La segunda afirma que para ser bisexual es necesario “alternar prácticas homosexuales con heterosexuales” como si fuera preciso “alternar” prácticas u orientaciones sexuales para poder sentirse bisexual.

Dos fallos claros: ligarlo a los hermafrotidas y hablar de alternar prácticas sexuales. Sobre el primero,  Yago Blando, coordinador de Arcópolis, ha explicado a ELPLURAL.COM que "es un anacronismo tremendo". "Puede que hace muchísimos años se usara en algún texto la palabra hermafrodita para hablar de los bisexuales, pero está totalmente desactualizado", ha dicho. "Entendemos que el Diccionario de la RAE no puede perder acepciones, pero si incluir la actual".

En cuanto al segundo error, destaca que "es bastante llamativo lo de alternar practicas con otras. No alternan, no es una cosa de a veces sí y a veces no", es simplemente una sexualidad más, aunque reconoce que no es raro encontrarte con alguna persona que todavía diga frases como "la bisexualidad no existe" o "están confundidos", incluso homosexuales que creen que los bisexuales son realmente gays o lesbianas que no se atreven a decidirse y, asegurando que son bisexuales, "son menos homosexuales".

Para poner solución a este tipo de errores, la asociación creó su propio diccionario, el llamado DiccioArcópoli, en el que se aclara que bisexual es "la persona cuya orientación sexual está enfocada hacia otras de sexo o género igual o diferente al propio, no necesariamente al mismo tiempo ni del mismo modo o con la misma intensidad". Ahora, exigen que sea esta la definición que se recoja en la RAE para que la solución no sea puntual o un parche, sino definitiva y al alcance de toda la sociedad.

En una futura reunión, quieren poder explicar a los académicos la verdadera realidad bisexual pero, antes, han presentado una petición en la plataforma Change.org para “recoger firmas que legitimen aún más nuestra reivindicación”.