Si la semana pasada se conocía la reticencia mostrada por un alcalde del PP de un pueblo extremeño para retirar dos placas que contravienen la Ley de Memoria Histórica, en las últimas horas se ha tenido constancia de una noticia en sentido contrario relativa a otro lugar de España. Se trata de Las Palmas de Gran Canaria, ciudad sobre la que el Consejo Asesor de la Memoria Histórica ha hecho pública una lista con una docena de calles cuyos nombres deben ser cambiados por incumplir lo que establece la mencionada normativa.

Doce calles
Las vías que se verán afectadas responden a nombres ligados a Franco y tan sugerentes para los nostálgicos como Batalla de Balaguer, José Calvo Sotelo, Alférez Provisional o General Más de Gaminde, entre otros. El Ayuntamiento grancanario ha anunciado a través de un comunicado que para proceder a la modificación se pedirá opinión a los vecinos que, de este modo, podrán ofrecer su punto de vista acerca de quién o qué merece ser el nombre de cualquiera de estas calles.

De igual modo, el Consejo Asesor acordó denominar una plaza del municipio con el nombre del diputado comunista grancanario Eduardo Suárez Morales, fusilado en agosto de 1936

Cumplimiento de la ley
Con esta medida, y aunque está a expensas de la aprobación definitiva por parte del Consejo canario del listado de calles afectadas, se da cumplimiento y así lo han explicado también desde el Ayuntamiento de Las Palmas, a lo que establece la Ley de Memoria Histórica aprobada en el año 2007.

Cabe recordar que, tal y como recoge el diario La Provincia -de Las Palmas-, el Consejo de la Memoria Histórica fue constituido este mismo verano y en él se integran entidades y colectivos relacionados con el movimiento por la Memoria Histórica, como las asociaciones de Agaete, Arucas y San Lorenzo o la de Familiares y Víctimas del franquismo, particulares, así como la Asociación Eduardo Suárez Morales.