Hubo un tiempo en el que el Sistema Solar tenía nueve planetas. Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y, al final de todos, el pequeño y lejano Plutón. Pero el 24 de agosto de 2006 una votación científica celebrada en Praga cambió los libros de texto para siempre. Sin moverse un solo kilómetro de su órbita, Plutón dejó oficialmente de ser un planeta.

El 24 de agosto de 2006, durante la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, cientos de astrónomos aprobaron una nueva definición de planeta. El resultado dejó ocho miembros en la categoría principal y convirtió a Plutón, descubierto en 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh, en planeta enano.

Durante 76 años, varias generaciones habían aprendido que Plutón era el noveno planeta. De repente, una votación obligaba a modificar enciclopedias, manuales escolares, documentales y aquellas maquetas del Sistema Solar que parecían inmutables. Incluso la canción de Enrique y Ana. 

En España, Enrique y Ana ayudaron a convertir la astronomía en una pequeña lección musical. Su canción dedicada a los planetas enseñó a generaciones enteras una enumeración que parecía tan estable como el propio cielo. Nadie imaginaba entonces que, años después, uno de aquellos nombres acabaría perdiendo oficialmente su categoría.

¿Por qué Plutón dejó de ser un planeta?

El problema comenzó cuando los astrónomos empezaron a descubrir nuevos objetos en las regiones situadas más allá de Neptuno. Algunos tenían características similares a Plutón y uno de ellos, Eris, resultó especialmente importante para el debate.

Si Plutón era considerado un planeta, ¿por qué otros cuerpos parecidos no podían recibir también esa categoría?

La astronomía necesitaba establecer una definición más precisa. Durante la reunión de 2006 incluso se planteó la posibilidad de ampliar el Sistema Solar hasta doce planetas, pero finalmente se impuso una propuesta más restrictiva.

Según la definición aprobada por la Unión Astronómica Internacional, un planeta debe cumplir tres condiciones fundamentales. Tiene que orbitar alrededor del Sol, disponer de suficiente masa para adoptar una forma aproximadamente esférica y haber limpiado gravitacionalmente el entorno de su órbita. Plutón supera los dos primeros requisitos, pero falla en el tercero.

El antiguo noveno planeta comparte su región orbital con numerosos objetos del cinturón de Kuiper, por lo que no domina gravitacionalmente su entorno. Esa característica fue suficiente para retirarle la categoría de planeta y clasificarlo como planeta enano.

En términos menos académicos, Plutón sigue siendo redondo, continúa girando alrededor del Sol y no ha cambiado físicamente. Simplemente, su vecindario está demasiado concurrido.

La decisión científica tuvo una consecuencia curiosa. De repente, millones de personas habían aprendido de memoria una lista que ya no era válida. Los libros escolares tuvieron que actualizarse, las ilustraciones cambiaron y muchas maquetas dejaron de representar correctamente el Sistema Solar.

Un Sistema Solar de nueve planetas

Y ahí aparecía también la canción de Enrique y Ana.

Para quienes aprendieron los planetas cantando, Plutón no era solo un objeto astronómico. Era el último nombre de una secuencia aprendida de niños. Quitarlo resultaba casi como cambiar una letra de una canción que todo el mundo conocía.

No está equivocada en su contexto. Enrique y Ana cantaban el Sistema Solar que la ciencia reconocía entonces. Plutón era oficialmente un planeta y llevaba décadas ocupando su lugar junto a los otros ocho.

Eso es precisamente lo que convierte aquella referencia musical en algo más interesante que una simple anécdota. La ciencia cambia. No porque aquello que se sabía antes fuera necesariamente absurdo, sino porque aparecen nuevos datos que obligan a revisar las categorías utilizadas para explicar la realidad.

Plutón sigue exactamente donde estaba. Continúa orbitando alrededor del Sol y tarda aproximadamente 248 años terrestres en completar una vuelta.

Plutón dejó de ser planeta justo antes de que pudiéramos verlo de cerca

La historia se volvió todavía más irónica en 2015. Ese año, la sonda New Horizons de la NASA realizó el primer sobrevuelo cercano de Plutón y envió imágenes extraordinariamente detalladas. El pequeño punto lejano de los mapas resultó ser un mundo mucho más complejo de lo esperado.

Aparecieron montañas de hielo, grandes llanuras y una enorme región brillante con una característica forma de corazón.

La misión aumentó además el interés por su clasificación. Algunos científicos siguen cuestionando la definición adoptada en 2006 y consideran que las características físicas de un mundo deberían tener más peso que su capacidad para dominar gravitacionalmente una órbita.

La definición oficial, sin embargo, se mantiene. Plutón continúa siendo un planeta enano

Lo que cambió aquel 24 de agosto de 2006 no fue el cielo.

Cambió nuestra manera de ordenarlo.

Y, de paso, una canción que durante años sirvió para aprender de memoria el Sistema Solar se convirtió en el recuerdo perfecto de una época en la que Enrique y Ana tenían razón y Plutón todavía era un planeta.

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