Me cae bastante bien Lamine Yamal. Lo primero porque es hijo de Hustle Hard 304, uno de mi ídolos. Mounir Nasraoui es un tipazo auténtico, que joseó fuerte para ganarse la vida, cocina nuggets de pollo para sus seguidores, no sabía quiénes eran ni Bizarrap ni Nicki Nicole cuando la estrella argentina fue novia de su hijo, en su casa tiene un mural con su propia cara, es colega de La Fouine, sobrevivió a una apuñalada y echó abajo un tenderete de Vox en su barrio. Mis respetos. Ademas, a finales de 2006, puso la primera piedra para que viniera al mundo el mayor talento futbolístico de la historia de nuestro país.
No debe ser fácil de gestionar el hecho de ser Lamine Yamal. A pesar de haber tenido en su carrera algunos ataques de prepotencia propios de la juventud, LY10 lleva un tiempo cuidando su imagen pública y demostrando una profesionalidad impropia en alguien de 18 años. Preguntado por si sentía presión en el Mundial, Yamal contestó lo siguiente: “Mi madre me tuvo con 16 años y mi padre se buscó la vida en la calle. Eso sí que es presión”. El hijo de una ecuatoguineana y un marroquí es la personificación de las bondades de España y un escudo social que se debe defender de forma mourinhista. Gracias a la solidaridad como pueblo, se construye una patria que garantice un espacio seguro para todos sus ciudadanos. Lamine Yamal es la España real y no la de los defraudadores, acosadores, mafiosos y demás patulea fascista que rabia ante los éxitos de la Selección Española.
Durante la emisión del partido frente a Austria, pudimos ver gozársela en la grada al bueno de Keyne, hermano pequeñó de Lamine Yamal (hijo de otra relacion de su madre, Sheila Ebana). Me emocionó ver su manera de celebrar los goles de Oyarzábal y Pedro Porro. Ese niño demostró en unos segundos más amor por España que el programa electoral de Vox. Hay más España en la celebración de Keyne que en los miles de liberales antiimpuestos que van por ahí forrados de banderitas rojigualdas como si fueran la carpeta de una quinceañera. El 10 del Barça habló así sobre su hermano: "Me emociona verle feliz, a mi madre viviendo la vida que siempre ha soñado y a mis amigos disfrutar”. Y añadió: "Al final eso es lo que deseo; es el sueño más grande de un niño, aparte del fútbol. Mi hermano lo es todo para mí, es como si fuera mi hijo y estoy enamorado de él”. Amor por España, tu familia y amigos. A ver si al final no va a hacer falta ser un rancio ultraderechista para amar a tu país y tu familia.
Lamine también me cae bien porque nunca ha tenido miedo de posicionarse cuando ha considerado que debía hacerlo. Durante la celebración de la Liga con el Barcelona ondeó una bandera Palestina, un gesto que generó un enorme debate, y también denunció públicamente los cánticos islamófobos que sufrió tras un España-Egipto: “Usar una religión como burla en un campo los deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”, señaló en IG. Este asunto, lo resumió bastante bien Elio Toffana en una entrevista para Revista Bando: “Me pareció muy bonito lo de Lamine Yamal celebrando la liga con la bandera de Palestina. Me partía la polla viendo cómo le criticaban. El otro día cuando le gritaban 'España cristiana y no musulmana' era libertad de expresión y ahora saca una bandera de Palestina y dicen que los futbolistas no se tienen que implicar. Pues que se jodan”.
Pues eso. Que se jodan los que no les gusta la España del hermano de Lamine Yamal.
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