Las primeras reacciones al acuerdo de gobierno entre PP y Vox que permitió este jueves la investidura de Moreno Bonilla han endurecido el discurso de la oposición. Tanto el PSOE-A como Adelante Andalucía han acusado al presidente de la Junta de haber renunciado al perfil moderado que defendió durante años para asumir buena parte del programa político de la extrema derecha.

La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, aseguró este viernes que Moreno se ha convertido en el presidente autonómico del Partido Popular que "más preceptos" ha aceptado de Vox para mantenerse al frente del Gobierno andaluz. Una idea en la que también insistió el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, quien sostuvo que el dirigente popular "se ha comido con papas la prioridad nacional" y ha demostrado ser "un baroncillo más del PP".

Las críticas llegan apenas un día después de que PP y Vox rubricaran un acuerdo de 150 medidas que incorpora buena parte de las reivindicaciones históricas de la formación de Santiago Abascal, entre ellas la denominada "prioridad nacional", la derogación de la Ley de Memoria Democrática, nuevas medidas contra la inmigración irregular o la ampliación progresiva de los conciertos educativos al Bachillerato.

"El presidente que más preceptos ha asumido de Vox"

Montero volvió a denunciar el procedimiento seguido durante la investidura, insistiendo en que el Parlamento votó un acuerdo cuyo contenido no se conoció hasta apenas media hora antes de la sesión plenaria.

La dirigente socialista calificó el debate de investidura como un "fraude" porque, según defendió, Moreno presentó inicialmente un proyecto de gobierno en solitario cuando el pacto con Vox ya estaba prácticamente cerrado.

A su juicio, el documento firmado constituye "una enmienda a la totalidad" a las señas de identidad de Andalucía y supone un retroceso en derechos civiles, servicios públicos y memoria democrática. "Juanma Moreno es el presidente autonómico del Partido Popular que más preceptos ha asumido de Vox", afirmó Montero, quien sostuvo que el acuerdo incorpora postulados que el propio líder andaluz había rechazado públicamente durante la campaña electoral.

La secretaria general del PSOE-A puso como ejemplo la aceptación de la denominada prioridad nacional, el endurecimiento de las políticas migratorias, el rechazo a la acogida de menores migrantes no acompañados, el cuestionamiento de las políticas contra el cambio climático o la sustitución de la Ley de Memoria Democrática por una futura Ley de Concordia.

"El postureo de la moderación de Moreno Bonilla era simple y llanamente una mentira", afirmó la líder socialista, quien acusó al presidente de "entregar a la ultraderecha los derechos y las libertades de los andaluces" con el único objetivo de conservar la Presidencia de la Junta.

Montero llegó incluso a asegurar que, por primera vez desde el franquismo, "la ultraderecha entra en el Gobierno andaluz", una circunstancia que calificó como una "involución" para la comunidad.

García: "Se le ha acabado el personaje de moderado"

Desde Adelante Andalucía, José Ignacio García coincidió en señalar que el acuerdo rompe definitivamente con la imagen de moderación que Moreno había proyectado durante los últimos años. "Se quiso presentar como diferente, andalucista, europeísta y moderado. En cuanto lo ha necesitado, ha pactado con los fascistas y con la extrema derecha", sostuvo el portavoz parlamentario.

Para García, la principal prueba de ese giro político es la incorporación al acuerdo del principio de prioridad nacional, una de las exigencias irrenunciables de Vox durante la negociación. "Es evidente que Moreno Bonilla se ha comido con papas la prioridad nacional", afirmó.

El dirigente andalucista defendió que muchas personas apoyaron electoralmente al PP convencidas de que Moreno representaba una alternativa distinta al resto de presidentes autonómicos populares, algo que, a su juicio, ha quedado desmentido tras el pacto.

Privatizaciones, inmigración y rebajas fiscales

Más allá del debate sobre la prioridad nacional, Adelante Andalucía criticó el contenido de varias de las medidas incluidas en el acuerdo. Así, García denunció que el pacto consolida la colaboración con entidades privadas para reducir las listas de espera sanitarias, una decisión que interpretó como un nuevo paso hacia la privatización del sistema público de salud.

También cargó contra las rebajas fiscales pactadas entre PP y Vox al considerar que benefician por igual a todas las rentas, independientemente de su nivel económico. "La gente que tiene mucho dinero va a pagar menos exactamente igual que quien tiene poco", sostuvo, asegurando que la medida "va en contra de la clase trabajadora".

En materia migratoria, el portavoz de Adelante censuró que el acuerdo contemple excluir de determinadas prestaciones sociales a personas migrantes en situación administrativa irregular, mientras que, en educación, criticó la eliminación del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí y lamentó que el documento no incluya medidas específicas contra la violencia de género.

Tanto PSOE-A como Adelante Andalucía coincidieron en presentar el acuerdo como una cesión política del presidente andaluz a Vox y anunciaron que ejercerán una oposición firme durante la legislatura frente a un Ejecutivo que, a su juicio, abandona la vía de la moderación para asumir las principales banderas de la extrema derecha.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora