Está costando, porque la juez encargada, Carmen Valcarce, cierra el caso en cuanto tiene ocasión (ya lo ha hecho dos veces, y dos veces le han obligado a reabrirlo), pero el proceso por el llamado 'caso de los espías' se prepara para un nuevo empuje. Y es que la Audiencia Provincial de Madrid ha vuelto a 'imponerse' a la magistrada y le ha ordenado que proceda a realizar una diligencia que se anuncia como fundamental: tomar declaración a una testigo clave, Yolanda Laviana.

Exmujer del 'jefe de los espías', exsecretaria de Aguirre
Esta mujer es un personaje clave en toda esta historia. Por un lado porque es la exesposa de Sergio Gamón quien,  como director general de Seguridad de la comunidad, fue el jefe del 'mini CNI', que se dedicaba, supuestamente, a espiar a los rivales de Esperanza Aguirre en el PP madrileño. Especialmente al exvicepresidente de la Comunidad, Alfredo Prada, y al vicealcalde Manuel Cobo, ambos hombres de Alberto Ruiz Gallardón. Pero además, Yolanda Laviana fue también secretaria personal de la propia Aguirre cuando ésta presidía el Senado.



Meses después de estallar el escándalo, Laviana provocó una conmoción cuando reveló en medios periodísticos que quien recibía los informes de su exmarido, era Ignacio González, el actual presidente de la Comunidad de Madrid. Una implicación que provocó la caída, sólo 48 horas después, de Gamón, cesado por Esperanza Aguirre. Curiosamente, sin embargo, nada le pasó a Ignacio González.

Estaba entonces Laviana en el proceso de divorcio con Gamón, lo que usó la presidenta madrileña para evitar pronunciarse sobre sus acusaciones y 'escapar' hablando de "divorcio difícil" y dar a entender que se trataba de una 'vendetta' personal y que realizaría una investigación interna. Investigación de cuyos resultados, si es que alguna vez se puso en marcha, nunca se supo nada.

Una juez empeñada en cerrar el caso
La misma suerte corrió el testimonio de Yolanda Laviana cuando el caso llegó a los juzgados, con la magistrada Carmen Valcarce. Todo el proceso ha resultado desde entonces muy 'atípico'. Y es que así como hay jueces que, caso por ejemplo de Mercedes Alaya, encuentran gusto en abrir y abrir 'melones' a ver qué encuentran, otros, como es Valcarce, lo que parecen obsesionados es en cerrar sus instrucciones y sobreseer.

De hecho, este caso de los 'espías' lo cerró por primera vez en julio de 2010. Medio año después se vio obligada por la Audiencia Provincial a reabrirlo. Volvió a cerrarlo otra vez en febrero de 2012. Y de nuevo, la Audiencia Provincial le ha corregido, y ahora le ordena además que llame a testificar a Yolanda Laviana, lo que antes había desestimado.