A solo 5 días para que se conozcan quien será el sustituto de Rajoy y mientras se despedazan los dos finalistas, Soraya Sáenz de Santamaría Antón y Pablo Casado Blanco, el aparato genovés continúa sin facilitar datos básicos sobre las falsas primarias que están tutelando desde su tradicional y reconocida opacidad.

Un censo de afiliación bajo sospecha

Y es que todos los procesos de 'Primarias' que se conocen, dentro y fuera de España, parten de que el censo electoral de afiliados sea fiable y contrastable. En el caso del PP, durante décadas, sus dirigentes han mantenido solo con su palabra que son el Partido con mayor número de afiliados. Tras las primarias celebradas, primero en el PSOE y luego en Podemos, surgieron las primeras dudas sobre si eran reales o no las cifras oficiales facilitadas por el PP.

Tras el XVIII Congreso Nacional (Febrero 2017) los genoveses mas realistas y minoritarios solicitaron discretamente a la dirección nacional una revisión de los censos. Como estaba previsto optaron por el silencio. Posteriormente las dudas han ido creciendo al conocerse que los ingresos declarados ante el Tribunal de Cuentas por cuotas de afiliados no se corresponden con el censo oficial, circunstancia que a más de uno le hace pensar que esas diferencias tienen su origen en la doble contabilidad del PP que desde hace años está siendo investigada por la Audiencia Nacional.

En todo caso, a la espera de que se purgue el censo virtual y a la vista de la escasa participación que ha habido en los diferentes Congresos Regionales y Provinciales, a nuestro juicio, difícilmente la cifra final superaría los 200 mil afiliados, muy lejos por tanto de los 869.535 afiliados que el pasado 6 de junio facilitó la Oficina de Información del PP y que para los más curiosos se pueden consultar en este enlace.

Un 7,6 % de inscritos

Sobre este censo oficial de 869.535 afiliados se han puesto en marcha un doble procedimiento “electoral”, mal llamado de doble vuelta, para suceder al dimisionario Rajoy. La primera fase se celebró el 5 de julio con una participación de 67.083 inscritos. Es decir, quedaron fuera 802.452 afiliados (92,4%) participando finalmente el 7,6%. Ni más ni menos. Lo que supuso que, por ejemplo, la ganadora Soraya Sáenz de Santamaría obtuviera sobre el censo electoral un total de 21.512 votos, es decir, apenas el 2,47%. Los más entusiastas minimizan este porcentaje sustituyéndolo por el voto válido obtenido sobre los inscritos lo que lo elevaría al 36,95%.

Mariano Rajoy en un acto con Nuevas Generaciones en el 18º congreso del PP

Compromisarios a la carta : electos y natos

Junto a los electores inscritos aparece una segunda figura : el compromisario electo y el compromisario nato, ambos con derecho a voto. Uno y otro se vienen utilizando desde hace años y ha sido sin duda la apuesta más segura y fiable para que los Congresos Nacionales y territoriales, salvo excepciones muy excepcionales, aseguraran al Comité Organizador de turno unos resultados finales exentos de sobresaltos. Su voto es determinante para la definitiva “segunda vuelta”. La cifra oficial finalmente se ha visto reducida pasando de los 3184 a los definitivos 3082. de los que 2612 son electos y 470 son natos.

Electos según mercado

La primera cuestión que el lector debe tener en cuenta para entender el tortuoso proceso interno que se sigue para la asignación por provincias de los compromisarios electos hay que recurrir al farragoso articulo 33 de los Estatutos Nacionales aprobados en el XVIII Congreso Nacional en el que se establece que los compromisarios electos “lo serán, al menos, en número cuatro veces superior al de los natos, y que serán distribuidos por la Junta Directiva o en su caso, por la Comisión Organizadora, entre las organizaciones territoriales que han de participar en el Congreso atendiendo a niveles de afiliación, al menos en un 75%, y al porcentaje de votos obtenido en las elecciones generales inmediatamente anteriores para el caso de congreso nacional y elecciones autonómicas inmediatamente anteriores para el resto de congresos, como máximo en un 25%”.  

Es decir, la cifra final de compromisarios electos que tendrán que elegir entre Sáenz de Santamaría y Casado es el resultado de combinar discrecionalmente número de afiliados con los resultados de las elecciones generales del 27 de junio del 2016. Como es natural ya se han encargado los organizadores que no se conozcan los criterios utilizados a la hora de su distribución por provincias lo que, sin duda, genera a propios y extraños dudas más que razonables sobre la neutralidad de la formula utilizada.

Un buen ejemplo de estas dudas se centran en el caso de Castilla La Mancha que con un total de 51.770 afiliados virtuales se le asignan 199 compromisarios (189 PP + 10 NNGG) mientras que a la Comunidad de Madrid con 94.607 afiliados no menos virtuales, se le adjudican 207 (199 PP + 8 NNGG). En ambas CCAA en las elecciones generales del 2016 ganó el PP con porcentajes del 42,79% y 38,27% respectivamente. Se da la feliz y sospechosa circunstancia que la Secretaria General del PP Nacional María Dolores (de) Cospedal es, a su vez, la Presidenta regional del PP en Castilla La Mancha.

Natos por designación de la superioridad

La segunda cuestión que hay que considerar para entender el peculiar proceso electoral que se concretará el próximo sábado es que a los compromisarios electos hay que añadirles otros 470 compromisarios natos que como quien no quiere la cosa representan un 14,19% sobre el total de compromisarios. Cifra nada desdeñable si tenemos en cuenta que todo apunta a que el nuevo inquilino de la planta 7ª de Génova 13 lo será por un estrecho margen de votos.

Los 470 tienen en común que han estado exentos de someterse a una incómoda elección directa de los afiliados como por el contrario si lo han tenido que hacer los otros 2612 compromisarios no natos. Forman parte de este grupo la más pura nomenclatura genovesa, es decir, todos los miembros de la Junta Directiva Nacional más un máximo de 10 miembros de su Comisión Organizadora. En este lote están presentes, entre otros, los 92 miembros del Comité Ejecutivo Nacional, los 134 diputados, los 144 senadores y los 16 eurodiputados. Son sin duda el grupo de riesgo más evidente cuyo futuro político depende en buena medida de quien sea el ganador o ganadora.  Lo sabremos en 5 días.