La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no ha estado muy receptiva ante los medios este último mes, apareciendo únicamente en dos actos públicos en donde se requisaba su presencia.

En primer lugar, el fuego de la localidad de Robledo de Chavela, que arrasó a su paso aproximadamente 1.000 hectáreas el pasado 3 de agosto, cuando la presidenta llegó al lugar de los hechos declaró que el incendio estaba en un "95% estabilizado".

Por otra parte, la festividad de la Virgen de la Paloma del 15 de agosto se conmemoró este año con un acto de entrega de la "Paloma de bronce" a la Corporación Municipal por su aplaudida gestión contra el coronavirus. La celebración viene de la mano de la Hermandad de la virgen, la cual es la patrona de los madrileños, que a pesar de las circunstancias no han podido festejar este año las fiestas como se acostumbra. 

A diferencia de lo común, el acto se dio en la Casa de la Villa, pero acto seguido, la presidenta, acompañada del alcalde José Luis Martínez-Almeida, acudieron a la Iglesia de la Paloma para asistir a la misa solemne, oficiada por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y el tradicional 'descenso' del cuadro de la Virgen de la Paloma a cargo de un bombero del Ayuntamiento de Madrid.

Su poca actividad evidencia que la presidenta regional ha disfrutado de unas estensas vacaciones en las que tal y como desveló ElPlural.com, no siempre llevó puesta la mascarilla. 


Isabel Díaz Ayuso en Losar de la Vera