Escribíamos a finales de mayo del pasado año que no es ningún secreto que un sector de la judicatura y de la fiscalía, agrupadas en torno a la Asociación Profesional de la Judicatura y Asociación de Fiscales, cuestionan abiertamente y desde un primer momento al Gobierno de coalición de Pedro Sánchez y, en particular, de manera más acusada, desde que fuera declarado el estado de alerta por la llegada a España del coronavirus

Han pasado apenas 8 meses, continúa el coronavirus, y los mismos de entonces han abierto un nuevo frente político. En esta ocasión el motivo lo han encontrado en la renovación de órganos constitucionales como el CGPJ y el Tribunal Constitucional. La ofensiva ha incluido desde enfrentamientos con la Mesa del Congreso, pasando por nombramientos a granel, a pesar de estar en funciones, hasta cuestionar las opiniones del vicepresidente 2º o la propia designación de la Fiscal General del Estado.

Como es natural el Partido Popular con Pablo Casado a la cabeza y con el ex juez Enrique López como máximo responsable de Justicia de los genoveses,  la renovación, tras varias vueltas de campana, ha vuelto a su punto de partida. Es decir, solo se renovará si se aceptan las condiciones del PP y de sus patrocinadores que en este negociado son muchos, con y sin toga. En esas estamos.

Mientras tanto, para situar al lector vamos a seleccionar un número determinado de esos patrocinadores y sus circunstancias para que después cada cual saque sus propias conclusiones.

El primer bloque lo forman los que, si hay renovación, dejarían sus sillones en el CGPJ. Sin duda el mas conocido es Carlos Lesmes. Sobre su trayectoria hemos escrito numerosos artículos acompañados de documentos, comunicados y noticias. 

A estas alturas nadie duda, ni siquiera el mismo que es un juez tan conservador como vanidoso que ha utilizado su puesto de Presiente del CGPJ para favorecer que sus colegas ideológicos, tanto los pertenecientes a la APM como los no adscritos, pasen a ocupar las plazas, algunas vitalicias, más selectas de la judicatura. En este cuadro resumen se puede echar un vistazo a los nombramientos perpetrados durante su mandato en tiempo y en forma más los 2 años largos que lleva en funciones. De todo ellos, destacamos los 4 siguientes:

  1.  Manuel Marchena Gómez. Presidente de la Sala II del Tribunal Supremo
  2.  Pablo Llarena Conde. Magistrado de la Sala II del Tribunal Supremo
  3. Pablo González González. Presidente de la Audiencia Provincial de Madrid
  4. Concepción Espejel Jorquera. Presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional

El primero, sobradamente conocido por nuestros lectores, es el factótum de la Sala II. Sabe mejor que nadie que una decisión suya puede poner a cualquier aforado que esté a su alcance en serios aprietos o, todo lo contrario, es decir, dejarle fuera de toda sospecha penal. En el primer supuesto se encontró la ex jueza Rosell que tuvo que dimitir tras abril diligencias Marchena. Meses después fue sobreseído el asunto. En el segundo caso se encontraba Pablo Casado que respiró con alivio tras archivar Marchena sus posibles delitos relacionados con su máster en la URJC.

El segundo Llarena ha pasado a la historia por ser el instructor del llamado Caso Procés. Es tan conservador como el que más y probablemente uno de los peores instructores de la Sala II.

Los dos restantes tienen en común que tras ser recusados por sus propios compañeros por sus obvias vinculaciones con el PP fueron nombrados por Lesmes para ocupar sus actuales puestos en la AP de Madrid y en la AN.

Pero no todo han sido nombramientos amigos. Además, tampoco ha tenido Lesmes problemas para añadir tensión y enfrentamientos con este Gobierno. Un buen ejemplo para recordar es cuando utilizó una supuesta conversación telefónica con el Jefe del Estado con motivo de su ausencia en la entrega de despachos a la última promoción de jueces salida de la Escuela Judicial de Barcelona para que otros colegas pudieran acusar al gobierno de Sánchez de ceder ante los independentistas.

En el segundo bloque el protagonismo recae en insignes miembros de la Asociación Profesional de la Magistratura. Sin ánimo exhaustivo os hemos seleccionado a 2 jueces que están en servicios especiales y a otros 4 que continúan en activo.

  1. Enrique López López. Sin duda, el genovés más operativo a caballo entre Génova 13 y Marqués de la Ensenada 8 y con nómina y coche oficial en la Puerta del Sol. Un sin vivir lo suyo. Tras ser recusado fue a su rescate el propio Lesmes que jugando todas sus cartas le colocó en una Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional. Tras salir por la puerta de atrás, gracias a la Sala III del Tribunal Supremo, acabó adscrito a la espera que fuera nombrado Consejero de Ayuso para pocos meses después ser el responsable del área de Justicia e Interior del Comité Ejecutivo del PP de Pablo Casado. Nada se le escapa. 
  2. Fernando de Rosa Torner.  Ex Vocal del CGPJ, ex alto cargo de la Generalidad valenciana y en la actualidad Portavoz del GPP en la Comisión de Justicia de la Cámara Alta. Su último destino fue Presidente de la Audiencia Provincial de Valencia nombrado por  Lesmes. A ojo de buen cubero se podría decir que no se entera de la misa la mitad.
  3. Manuel García Castellón. Tras 17 largos años sin instruir, mira por donde, este juez y ex Tesorero de la APM, vuelve de Roma donde residía como juez de enlace, para hacerse primero cargo de los Casos PúnicaLezo y más tarde Caso Tándem con Kitchen incluido. Dicho de otro modo, los 3 casos de corrupción donde más tiene que perder el PP.  
  4. Alejandrol Abascal Junquera. El Messi de la APM. Un joven viejuno con padrinos de alto standing. Amigo de sus amigos y pluriempleado sin complejos. Gracias a la discrecionalidad que supone la concesión de una comisión de servicio como juez de refuerzo y sobre todo a los que se la concedieron con Lesmes a la cabeza, desde hace ya algún tiempo instruye en el juzgado cuyo titular es García Castellón. Candidato a vocal del CGPJ en la frustrada renovación del 2018 ha vuelto a serlo en la actual que se acaba de romper. En ambas ocasiones apoyado por la APM y el PP. Sobre sus relaciones con Pablo Casado estamos a la espera que definitivamente se aclaren.
  5. Joaquín Gadea Francés.  Miembro del Comité Ejecutivo de la omnipresente APM. Desde hace un mes es también casualmente el segundo juez de refuerzo que tiene a su servicio Manuel García Castellón. Como su compañero Abascal una oportuna comisión de servicio, aprobada por Lesmes, le traslado de Barcelona a Madrid para acabar en la Audiencia Nacional.
  6. José Luis Concepción Rodríguez. Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.  No hace falta ser un sabueso para situarle en posiciones a caballo entre Vox y PP.  Sus declaraciones hacen las delicias de Santiago Abascal. Aquí un resumen de sus “hazañas”.

Acabamos ya con otros 2 genoveses que, no siendo jueces, sin embargo, si nadie lo impide, acabarán de magistrados en el Tribunal Constitucional. Nos referimos a Enrique Arnaldo y Nicolás González Cuellar.  Sobre ambos en próximas fechas les dedicaremos unas líneas con forma de artículo.