Si hay alguien en España que apoye, potencie, atice y mueva hilos, lobbys y euros a favor del Almacén Temporal Centralizado (ATC), esa es, sin lugar a dudas, la expresidenta de Castilla La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, y sus “monaguillos atómicos”, el ministro de Industria, José Manuel Soria; el alcalde del PP de  Villar de Cañas (Cuenca), José María Saiz, y la secretaria (plenipotenciaria) de este ayuntamiento, Carmen Barco. Son la “santísima trinidad (más uno)” del basurero nuclear que nadie quiere que se instale en este pequeño pueblo conquense pero que el PP está empeñado en construir a toda costa, al menos hasta este martes. Y si hay alguien en este país que se opone a la construcción de este silente, pero tenebroso silo de alta actividad radiactiva (3.000 años), ese es, también sin duda, el presidente del Gobierno castellano-manchego, Emiliano García-Page, y sus aliados la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear, PSOE, Podemos e IU, además de un centenar de diversos movimientos sociales que tienen un solo objetivo: “No al cementerio nuclear”.

La culpa es (afortunadamente) de Page
Contamos todo esto porque este martes el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, ha explicado en sede parlamentaria que el Gobierno tiene preparado el séptimo plan de residuos radiactivos pero ahora está a la espera de las decisiones que pueda tomar Castilla-La Mancha, que ha anunciado su intención de invalidar todas las autorizaciones administrativas y declarar una zona de protección ambiental en el entorno del emplazamiento. Nadal, cuyas declaraciones ha recogido Europa Press, ha dicho que la actualización y revisión del Plan General de Residuos Radiactivos vigente "ha sufrido un parón por la nueva postura" del gobierno de Emiliano García-Page sobre el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado y porque, y aquí viene el tic de la cuestión, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se plantea el escenario de alargar la vida útil de las centrales nucleares hasta 50 años, o lo que es lo mismo pueden seguir almacenando sus propios residuos y el basurero nuclear de Cuenca se paraliza hasta después de las elecciones de diciembre...y más.

El basurero, más lejos de Cuenca
A tenor de las declaraciones de Nadal no es descabellado, así al menos lo piensa también la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear, que “el ATC no llega ya a tiempo porque, sencillamente, ni era el lugar idóneo, ni estaba apoyado por técnicos y geólogos y, lo que es más triste, ahora se demuestra que fue una decisión política”, reconoce a ELPLURAL.COM un miembro de la plataforma. El caso es que Nadal considera que resulta “necesario” a los efectos del plan conocer con “cierta certidumbre” el horizonte temporal del tratamiento de los residuos que habrá de realizarse y dependerá de si Castilla La Mancha “revierte” su posición ya que, en caso contrario, habrá que evaluar el impacto de estas decisiones en el proyecto del ATC para evitar “retrasos”.

Los intereses de Cospedal, al traste…
“El proyecto se va a llevar a cabo. No hay ninguna duda. Pero las decisiones de un gobierno autónomo con competencias ambientales puede tener impacto sobre el procedimiento para llevarlo a cabo", ha reconocido Nadal. Es decir, que Mariano Rajoy no va a mover ni un solo dedo, a pesar de las presiones de María Dolores Cospedal, cuyos intereses en este proyecto alguna vez “los conoceremos”, dijo en su momento el hoy presidente de de Castilla La Mancha, para que las obras del basurero nuclear se reinicien antes de las elecciones de diciembre, dando al traste así a los compromisos adquiridos con anterioridad por Cospedal cuando ostentaba la Presidencia castellano-manchega. Nadal se lo ha dejado muy claro a Cospedal: “Resulta necesario a los efectos del plan conocer con cierta certidumbre el horizonte temporal”, para seguidamente achacar esta falta de certidumbre y el retraso para dar a conocer el plan exacto de la gestión de los residuos nucleares a los “obstáculos” que está poniendo Castilla-La Mancha.

…Y las medidas verdades de Nadal
Sea como sea, el caso es que ya pocos (hablamos del PP) apuestan por Villar de Cañas como basurero nuclear. Nadie en el nuevo Gobierno salido de las urnas de diciembre se atreverá a situar un silo radiactivo donde los geólogos dicen que no deben ir y que sólo Cospedal quiere que se instale, aunque, con todo lo dicho por Nadal, es cierto que también ha asegurado que la instalación estará lista "a tiempo" porque, de lo contrario, las consecuencias económicas para España no serán buenas. "Va a haber ATC en el tiempo que se necesita", ha asegurado, pero sin concretar dónde (en Cuenca parece claro que no) , aunque al final de su intervención en la correspondiente comisión parlamentaria ha  recordado que el ATC es un "proyecto socialista aprobado por unanimidad, gestionado casi en su totalidad" por gobiernos socialistas y que el Gobierno del PP "lo único" que ha hecho ha sido poner el "broche final" sobre el emplazamiento, por lo que no entiende que sea "ahora" un gobierno socialista (el de Page) el que ponga "obstáculos". “Una mentira tan descarada”, nos dice una ecologista, que “nadie en su sano juicio puede creerse, después de que todos sabemos (y lo hemos demostrado en decenas de manifestaciones) que fue la señora Cospedal la que ofertó Villar de Cañas para poner el basurero donde nadie lo quería, y que entre ella y el ministro Soria se guisaron el condumio económico/nuclear y se lo comieron a medias”, añade, “lo que pasa es que ahora no les queda otra que vomitarlo”.