El Ministerio de Transportes de Rusia ha denunciado la "intercepción ilegal" por parte de Estados Unidos de un petrolero con bandera rusa este miércoles en aguas internacionales por parte de la Guardia Costera estadounidense. "Ningún Estado tiene derecho a emplear la fuerza contra buques debidamente registrados en las jurisdicciones de otros Estados", ha comunicado el Ministerio en un escrito.

“Hoy sobre las 15.00 hora de Moscú (12:00 GMT) en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. y se perdió la comunicación con el navío. De conformidad con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, en aguas internacionales rige el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a emplear la fuerza contra buques debidamente registrados en las jurisdicciones de otros Estados”, añade el documento.

La respuesta de Rusia llega después de que este miércoles Estados Unidos haya incautado un petrolero ruso que habría escapado a este bloqueo, ahora localizado en aguas de Islandia. Según ha recogido la agencia Reuters, este buque, conocido como Bella-1, estaría siendo utilizado por el Kremlin para esquivar las sanciones al sector energético en Venezuela y rechazar los intentos de la Guardia Costera estadounidense de abordarlo tras una persecución que se extiende más de dos semanas y que declinó en su desvío por el Atlántico. Ahora, tras este periodo de búsqueda, ha sido interceptado por el Ejército de EEUU y la Guardia Costera.

El Ejército de Estados Unidos ha confirmado este miércoles la interceptación del petrolero de bandera rusa por "violaciones de las sanciones estadounidenses" al ser parte, supuestamente, de la 'flota fantasma' que emplea Moscú para sortear las sanciones al sector energético en Venezuela. "El bloqueo al petróleo venezolano sancionado e ilícito continúa sigue plenamente vigente en todas las partes del mundo", ha celebrado el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un mensaje en redes sociales.

El Departamento de Justicia, por su parte y en coordinación con el Departamento de Defensa del Gobierno de Trump,  ha interceptado el petrolero ruso en cuya operación ha participado la fragata 'USS Munro' de la Guardia Costera de Estados Unidos que realizó tareas de rastreo y seguimiento, tras la orden emitida por un tribunal federal estadounidense.

En las últimas horas, el Mando Sur de EEUU (SouthCom) vino avanzando su disposición de ayudar en las agencias gubernamentales frente a “buques sancionados y actores” que circulen en esta región. “Nuestros servicios marítimos están alerta, ágiles y preparados para rastrear buques de interés. Cuando llegue la llamada, estaremos ahí”, ha señalado la división del Ejército de EEUU a través de redes sociales este miércoles.

Medios marítimos rusos tras la incautación

Este mismo miércoles, antes de la intercepción al sur de Islandia por parte de Estados Unidos, desde Rusia habían enviado medios marítimos, incluso un submarino, para escoltar al petrolero. Pese a no contener carga, el navío ruso repelió un intento de abordaje de Estados Unidos y se refugió en el océano Atlántico, en una maniobra en la que aprovechó para cambiar su registro, su nombre a 'Marinera' y pasar a ser de bandera rusa. La denominada 'flota fantasma' rusa estaba en el punto de mira de Estados Unidos y la Unión Europea, que actualmente aplican sanciones contra centenares de embarcaciones que presuntamente Rusia usa para sortear las sanciones internacionales impuestas por la invasión de Ucrania.

Estos navíos, muchos de ellos buques petroleros, están sujetos a la prohibición de acceso a puertos y a la prohibición de prestación de una amplia gama de servicios relacionados con el transporte marítimo. Aunque la comunidad internacional tiene en su 'lista negra' a cerca de 600 navíos, se calcula que la cifra total de buques que emplea el Kremlin es más del doble.

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