Desde el altavoz que permite la ONU en la celebración de su 81º Asamblea General, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha alzado la voz en defensa de su pueblo, masacrado y cercado por la violenta ofensiva israelí desde hace años. El dirigente palestino se ha dirigido por videoconferencia a la Comunidad Internacional, a la que ha acusado de inacción, al tiempo que ha denunciado el “plan colonial maligno” que lleva perpetrando el Gobierno hebreo de Benjamín Netanyahu hacia su gente. 

Su intervención ha arrancado lamentando que la Administración estadounidense de Donald Trump le ha vetado, por segundo año consecutivo, su presencia y la de la delegación palestina en la sede de la ONU en Nueva York, recordando así que este gesto “constituye una violación de la obligación de Estados Unidos como anfitrión”. 

En estos términos, ha hecho énfasis en que el pueblo palestino continúa afrontando “uno de los momentos más peligrosos de su historia” por la “guerra genocida” perpetrada por Israel en la Franja de Gaza desde hace tres años, la cual ha desencadenado “una catástrofe humanitaria sin precedentes”. Sin olvidar Cisjordania, que se ha convertido en escenario del “terrorismo de los colonos”. 

Pese a los esfuerzo de la relatora de los Territorios Palestinos en la ONU, Francesca Albanese, y los propios de la presidencia de la Autoridad Palestina de poner en alerta a la ONU, ha lamentado que no han surtido sus frutos: “No son incidentes aislados, sino un plan colonial maligno, cuyo objetivo es hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra. (...) No permitan que bandas terroristas protegidas por las fuerzas de ocupación israelíes quemen hogares de palestinos cuando están durmiendo (...) No permitan que nuestros niños vivan bajo el yugo del miedo y la amenaza”, ha aseverado. 

De esta manera, Abbas se ha preguntado “¿cuánto tiempo más permanecerán en silencio algunos Estados ante las actuaciones de Israel? ¿A qué está esperando la Comunidad Internacional para proteger al pueblo palestino, garantizando su presencia continua en sus tierras, poniendo fin a la ocupación israelí y aplicando la solución de los dos Estados conforme a la legitimidad internacional?”, ha incidido. 

Abbas denuncia "discrimación racial y limpieza étnica" por parte de Israel

Ha remarcado al tiempo que los intentos de la Comunidad Internacional por alcanzar la paz en este territorio de Oriente Próximo, expresamente aludiendo al plan de paz diseñado por Trump y pactado con Netanyahu, el cual ha sido reiteradamente violado por la parte israelí sin que hayan cesado los ataques contra objetivos civiles, no han tenido éxito o avance alguno. “Saludamos el plan de 20 puntos del presidente Donald Trump. También saludamos la resolución 2803 del Consejo de Seguridad y la hoja de ruta para implementar la segunda fase. Buscaban frenar la agresión contra nuestro pueblo y su sufrimiento humanitario, y garantizar el retiro de las fuerzas de ocupación de la Franja de Gaza (…) Lamentablemente, no hemos visto que algo de esto se haya concretado en el terreno”, ha apuntado. 

Ciñéndose a los hechos, Abbas ha acusado a Israel de llevar a cabo una política de “discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo” contra el pueblo palestino durante décadas, especialmente a partir de los ataques del 7 de octubre de 2023: “Nuestros ciudadanos, en manos de las fuerzas israelíes, están siendo sometidos a hambrunas, desplazamientos, intimidación y a una guerra genocida que ha creado una catástrofe humanitaria sin precedente”, ha subrayado.

De igual manera, ha denunciado otras acciones de Israel en los últimos tiempos, como los ataques a los centros de Naciones Unidas en los territorios palestinos, a templos como la Mezquita de Al Aqsa, o la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, así como los planes de ocupación del Gobierno de Netanyahu a costa de Cisjordania y la incautación de fondos por valor de 6.000 millones de dólares. Una realidad que, según ha augurado, podría desencadenar una crisis religiosa de peligroso calado “en la región y más allá”. 

“Queremos seguridad y paz”

Pese a estos reproches, Abbas sí que ha expresado palabras de agradecimiento hacia aquellos países y figuras políticas internacionales que sí han apoyado la causa palestina y han contribuido a que se mantenga en pie frente a la ofensiva, así como los que sí han promulgado sanciones contra Israel y han defendido, como bien fue el caso de España, la solución de los dos Estados para cesar la masacre y el conflicto. 

Una fórmula que el presidente palestino ha defendido fervientemente ante la ONU: “Queremos seguridad y paz para todos. Nuestra visión de paz está clara. Un pueblo palestino que permanezca en su propia tierra, que decida su propio futuro. Un Estado palestino junto al Estado de Israel. Rechazamos la violencia contra civiles por parte de quien sea. Rechazamos el terrorismo y el extremismo en todas sus formas. Luchamos contra el antisemitismo, el racismo y el odio. Y creemos en una cultura de paz, diálogo y convivencia”, ha remarcado. 

Sin quedarse en este punto, ha advertido que su pueblo “no aceptará el desplazamiento” como condición para llegar a un acuerdo y que, por ende, “permanecerá en sus tierras”. Igualmente, ha expresado el derecho de los palestinos de decidir voluntariamente sobre su futuro, séase, su “propio proyecto nacional”, que pasa por reclamar a la ONU la “plena membresía” de Palestina en la organización para lograr esta meta.

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