Estados Unidos, Israel y Marruecos han rubricado una entente con el objetivo de "reforzar su cooperación trilateral en la escena internacional" y dar mayor fuerza a unas relaciones que ya eran sonadas en todo el globo. En una declaración conjunta suscrita en Nueva York y que fue publicada el jueves, los tres gobiernos han constatado "las inmensas oportunidades abiertas por las relaciones entre el Reino de Marruecos y el Estado de Israel desde el acuerdo de normalización diplomática de diciembre de 2020". Una firma que llega, además, cuando la crisis migratoria en Ceuta sigue abierta y muy cerca de las elecciones legislativas marroquíes, que se celebrarán el día 23. Rabat apuntala, así, sus relaciones internacionales con la potencia occidental y el ente sionista, aliados directos en la reivindicación de soberanía sobre el Sáhara Occidental y que se han posicionado también a favor de Marruecos en la situación de la ciudad autónoma ceutí, a pesar de la cooperación de Madrid y Washington a través de la OTAN.

Los ministros de Asuntos Exteriores marroquí, Naser Burita, e israelí, Gideon Saar, junto al representante de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, reivindicaron la adhesión de sus respectivos países a los bautizados como Acuerdos de Abraham. Los tres responsables diplomáticos expresaron al mismo tiempo su gratitud con el presidente estadounidense Donald Trump, quien impulsó los acercamientos entre Israel y varios Estados árabes hace seis años, en la etapa final de su primer mandato. Estos representantes han tildado al republicano como "un dirigente visionario dotado de una capacidad única para instaurar la paz donde nadie la creía posible". Este pacto tiene incidencia directa, además de sobre las relaciones económicas y comerciales, las conexiones aéreas, la tecnología y la innovación, sobre la cooperación en materia de seguridad. Marruecos es, actualmente, el mayor importador de armamento de todo el continente africano, llegando a superar las compras militares de Argelia de la mano tanto de Washington como de Tel Aviv. Estados Unidos suministra el 60% de sus adquisiciones de armas, mientras que Israel aporta un 24%, que ha desplazado al 10% que procede de Francia por el segundo puesto El restablecimiento de relaciones diplomáticas y el acuerdo bilateral de colaboración en materia de defensa firmado en 2021 ha derivado en un importante rearme de Rabat, además de maniobras militares conjuntas, como los programas de ejercicios African Lion que Estados Unidos organiza en el sur de Marruecos.

Reconocimiento explícito de la soberanía marroquí sobre el Sáhara

La firma a tres bandas es explícita en el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el territorio de Sáhara Occidental, que fue colonia española hasta hace 50 años. El territorio tiene ahora su soberanía disputada y Washington expresó oficialmente en 2020 su deseo de que se adscriba a la jurisdicción marroquí, e Israel hizo lo propio en 2023. Ambos consideran "urgente" la adopción de la propuesta marroquí, frente a la independencia tras un referéndum de autodeterminación, como defiende el Frente Polisario. "Toda otra vía solo servirá para prolongar el statu quo, lo que es inaceptable", reza explícitamente el texto.

Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU revisó en abril las funciones de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) 35 años después de su despliegue, para descubrir que su listado de tareas y sus capacidades humanas y materiales han ido en caída durante los últimos años. Sobre el terreno, Marruecos controla el 80% del desértico territorio y el Frente Polisario, exiliado en Argelia, el 20% restante. Ambos fueron convocados a principios de este año por Washington para negociar sobre el futuro del territorio de la antigua colonia española en virtud de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que planteaba "una verdadera autonomía" como la solución más viable a la encrucijada territorial y política existente. Cabe recordar que las últimas conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario se dieron en Manhasset (EEUU) entre 2007 y 2008, y en Ginebra (Suiza) entre 2019 y 2019. El proceso para organizar un referéndum de autodeterminación lleva paralizado desde hace dos décadas, y la supervisión de un alto el fuego, desde 2020.

Conversaciones sobre el Estrecho

Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores marroquí abogó el jueves en Nueva York por elaborar un código de conducta para los Estados ribereños que controlen estrechos y pasos marítimos como el de Gibraltar. En una reunión sobre libertad de navegación organizada por Baréin, una nación precisamente afectada por el cierre del estrecho de Ormuz a raíz de la guerra de Irán, país afectado por el cierre del estrecho de Ormuz, Burita expuso que Marruecos no es solo un Estado costero, sino también "un país que asume la responsabilidad directa de la gestión y la seguridad del estrecho de Gibraltar", por el que transita un buque cada cinco minutos.

"Marruecos no considera su posición geográfica como un privilegio o una herramienta de presión, sino más bien como una responsabilidad internacional para promover la cooperación y la estabilidad", argumentaba el jefe de la diplomacia exterior de Rabat. En sus palabras, dicho código de conducta pretende "poner fin a la polarización entre quienes reivindican la propiedad de los estrechos y quienes buscan explotarlos con fines de coerción y chantaje". Al hilo de esto, cabe señalar que buena parte del Hemiciclo parlamentario español acusa a Marruecos de haber incentivado la entrada masiva de migrantes en Ceuta como medida de presión sobre el Gobierno de España.

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