No dejan de aparecer nuevas noticias en relación al caso Epstein. Esta trama de pederastia y abusos sexuales vinculada al magnate millonario ha vuelto a afectar de manera directa a Donald Trump. Todo lo relacionado con esta trama se está convirtiendo a un duro talón de Aquiles para el presidente estadounidense; sin embargo, sus polémicas con mujeres no quedan reducidas únicamente a la amistad que mantuvo con Jeffrey Epstein, sino que, antes de su llegada a la política, sus relaciones personales y comportamientos ya se ponían en entredicho. 

Antes de convertirse en candidato presidencial en 2015, Trump ya era una figura omnipresente en la cultura mediática estadounidense. Empresario inmobiliario, celebridad televisiva y propietario de concursos de belleza como Miss Universo, Miss USA y Miss Teen USA, el magnate exteriorizó durante años una imagen pública basada en el lujo, la provocación y la polémica. Precisamente, un estar que parece no haber cambiado mucho con el paso de los años. Ese estilo mediático, que durante décadas fue interpretado por algunos como parte de su personaje televisivo, también generó numerosas críticas por su forma de referirse a las mujeres.

Los camerinos de Miss Universo y Miss Teen USA

Uno de los episodios más citados tiene que ver con su etapa como propietario de algunos de los más importantes certámenes de belleza internacionales. Son varias las exconcursantes que han asegurado en diferentes ocasiones que Trump entraba de forma habitual en los camerinos. Lo hacía mientras las participantes se preparaban para el concurso, es decir, cuando estaban cambiándose de ropa. En 2016, varias mujeres que participaron en Miss USA recordaron públicamente situaciones que describieron como mínimo incómodas.

Tasha Dixon, participante en Miss USA 2001, relató en una entrevista que Trump apareció en el camerino durante un ensayo cuando varias concursantes estaban desnudas o medio vestidas. Según su testimonio, el empresario simplemente entró en la sala sin previo aviso mientras las mujeres se preparaban, quedándose allí sentado y manteniendo su mirada sobre ellas. Dixon explicó que el episodio es un recuerdo oscuro entre las participantes, pues se sentían presionadas y con poco margen de protesta pues Trump era el propietario del concurso y tenía una posición de poder dentro del certamen.

Este episodio no fue el único relato de este tipo protagonizado por el actual presidente estadounidense. Varias concursantes del certamen Miss Teen USA de 1997 también aseguraron, años después, que Trump también abrió la puerta del camerino y se adentró en el mismo mientras las participantes, entre las que había menores de edad, se estaban cambiando. Mariah Billado, que representaba a Vermont en aquel certamen, relató que tal y como se dio cuenta trató de cubrirse rápidamente al percatarse de que el empresario había entrado en la habitación. Otras participantes describieron el momento como perturbador y muy extraño.

La entrevista con Howard Stern: "Puedo entrar porque soy el propietario"

Estas declaraciones de las participantes de aquel certamen de belleza se volvieron relevantes porque Trump había hablado previamente en público sobre, precisamente, esto: entrar camerinos de los concursos de belleza. En una entrevista que ofreció en el 2005 al presentador de radio Howard Stern, el actual máximo mandatario de EEUU relató que, como propietario del concurso, tenía la libertad de entrar en las zonas donde se preparaban las concursantes. “Sabes, estoy inspeccionando porque soy el dueño”, comentó entonces durante la conversación. “Puedes entrar porque eres el propietario del concurso”, subrayaba.

Comentarios machistas durante décadas

Antes de iniciar su carrera política, Trump se había convertido en un personaje habitual de programas de televisión, entrevistas radiofónicas y tabloides, donde cultivaba un estilo provocador y a menudo ofensivo. Una de las frases que más repercusión tuvo fue la que fue grabada en 2005 y que volvió a tomar notoriedad en 2016 durante la campaña electoral. En una conversación privada que mantenía por teléfono, Trump afirmaba que la fama permitía a los hombres comportarse con las mujeres sin consecuencias. “Cuando eres una estrella, te dejan hacerles cualquier cosa. Agarrarlas por el coño. Lo que sea", afirmaba.

Esta no fue la única ocasión en la que el actual presidente estadounidense pronunció frases, cuanto menos, controvertidas. A lo largo de los años, Trump realizó comentarios sobre la apariencia física de periodistas, actrices o participantes en concursos de belleza. Por ejemplo, a Cecilia Vega a quien dijo "sé que no estás pensando. Nunca lo haces". En diferentes entrevistas, llegó a calificar a mujeres públicas con términos despectivos o a valorar públicamente su atractivo físico como si se tratara de un rasgo central de su valía profesional. De hecho, durante la campaña para las elecciones de 2016 llegó a cargar duramente contra su rival.

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La sombra del caso Epstein

La relación social entre Trump y Jeffrey Epstein, por su parte, también ha sido objeto de análisis recurrente. Ambos se conocían desde los años noventa y coincidieron en distintos eventos sociales en Nueva York y Florida, algo habitual entre empresarios y celebridades de la época. Fotografías y vídeos de fiestas en Mar-a-Lago en las que aparecían ambos hombres junto a modelos y jóvenes mujeres han sido difundidos en diferentes ocasiones.

Sin embargo, Trump ha asegurado repetidamente que rompió su relación con Epstein años antes de que el financiero fuera investigado por tráfico sexual de menores. El presidente estadounidense ha insistido en varias entrevistas en que no formaba parte del círculo cercano del empresario y que dejó de tener contacto con él a comienzos de los años 2000.

No obstante, EEUU ha publicado esta semana tres entrevistas realizadas por el FBI a una mujer que denunció a Trump por agresión sexual. Tal y como se expone en el relato, la mujer, adolescente en aquel momento, se habría resistido a una práctica sexual que Trump intentó forzar tras encontrarse con ella en un edificio al que la llevó Epstein. Según sus declaraciones, tenía entre 13 y 15 años en ese momento y estaba acompañada de otras personas, cuya identidad no recuerda, quienes salieron de la sala por indicación del magnate. Las entrevistas, fechadas entre agosto y octubre de 2019, indican que Trump le habría dicho a la menor "déjame enseñarte cómo deben ser las niñas pequeñas", y luego habría intentado forzarla sexualmente. La denunciante sostiene que se defendió con violencia, lo que provocó que el magnate la agarrara del cabello y le diera un puñetazo antes de exigir que la sacaran del lugar.

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