Es pura propaganda. Se ha repetido en la 'otra guerra', la de la imagen, que también tiene lugar en Oriente Próximo y Medio, o en el África islámica. A veces con soldados prisioneros. Otras, con periodistas de países occidentales. Incluso en algún caso con turistas o miembros de ong's. Pero el ritual es siempre muy similar.

Esta vez la víctima es un fotorreportero norteamericano, James Wright Foley, que estaba secuestrado por los yihadistas desde 2012. Foley aparece vestido en naranja, el color que los norteamericanos relacionan directamente con los presidiarios,  arrodillado junto el terrorista que, vestido de negro, empuña el cuchillo con el que se supone que se dispone a degollarle.



En los primeros minutos del vídeo, que en su versión íntegra fue cargada por los islamistas en Youtube, pero después borrada, se escuchaba a Foley repetir el mismo mensaje que en las otras ocasiones se ha convertido en habitual: "Llamo a mis amigos, familia y seres queridos a levantarse contra mis asesinos reales... Ojalá tuviera más tiempo. Ojalá tuviera la esperanza de libertad para ver a mi familia una vez más. Pero ese barco ha partido".

Palabras que recita en un tono y tras una imaginable tortura psicológica que habrá sufrido desde que fue secuestrado, al parecer, al salir de un cibercafé en la ciudad siria de Binesh, el 22 de noviembre de 2012. Secuestrado junto a su traductor, que después, según el FBI fue liberado.

Después de escuchar al fotorreportero, es el turno del terrorista, que en un más que aceptable inglés, con acento árabe, y con una pistola colgando de un cinturón ajustado a su hombro y un cuchillo en la mano, dice que el asesinato de Foley es la respuesta al ataque norteamericano contra el Estado Islámico en Irak, lo que ha causado la muerte "entre los musulmanes".

Apuntando con su cuchillo hacia la cámara de forma repetida, el yihadista dice "cualquier intento que hagas, Obama, para denegar a los musulmanes su derecho a vivir con seguridad bajo el califato islámico, acabará con el derrame de sangre de tu gente".



Después se ve cómo se inicia lo que, supuestamente, es el degollamiento del fotorreportero y su cuerpo muerto. Para concluir el vídeo, los yihadistas muestran a otro periodista, Seteven Sotloff, también norteamericano, colaborador entre otros medios de la revista TIME, al que el mismo yihadista sostiene por su ropa, y del que dice que "el futuro de este ciudadano norteamericano, Obama, depende de tus decisiones".