Michelle Obama en una pantalla durante la ceremonia de los Óscar / EFE



La aparición por sorpresa en la gala de los Óscar de la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, está dando mucho que hablar en EEEUU. La esposa del presidente intervino a través de un vídeo para anunciar el premio a la mejor película, que recayó en "Argo", y aprovechó la introducción al galardón para lanzar un emotivo mensaje. Mostró las películas nominadas como ejemplo y las personas que las habían hecho posibles como una prueba para creer en uno mismo y luchar a diario para "lograr sus sueños".

Los militares decorativos
Esta aparición ha provocado ampollas en la derecha estadounidense y entre la prensa próxima al Partido Repúblicano. Especialmente comentado está siendo el artículo de una columnista conservadora del Washington Post, Jennifer Rubin, en el que reprochan a Michelle Obama que en su discurso inspirador no mencionara "a los militares" -ni a los que la acompañaban a su espalda ni a los que sirven en el extranjero- mientras que "se complace en tenerlos dispuestos detrás de ella como elementos de la decoración".

Se siente "legitimada a entrometerse" en el ocio
"No es suficiente con que el presidente Obama aparezca en todos los eventos deportivos de la nación. Ahora, la primera dama se siente legitimada, con personal militar como accesorios incluidos, a entrometerse en otras formas de entretenimiento (esta vez en beneficio de los famosos de Hollywood que tan pródigamente colaboraron económicamente en la elección de su marido)", denunció Rubin. La columnista cree que hubiera sido "grandioso" que Michelle hubiera tenido que leer que que el premio recaía en 'La Noche Más Oscura', la película "que muestra las técnicas de interrogatorio que su marido deploraba", pero "por desgracia, ese tipo de karma perfecto sólo ocurre en las películas".

Fox News, la cadena que el presidente instó a entender como una extensión del Partido Republicano, ha dado amplia difusión a las críticas de Rubin y a las que la primera dama recibió por Twitter sobre el uso de los militares como "papel pintado humano".

Una campaña más amplia de "relaciones públicas"
No han sido las únicas críticas desde medios influyentes. La cadena de televisión NBC difundió el martes un reportaje en el que se presentaba la aparición de la primera dama como "parte de un plan de relaciones públicas cuidadosamente diseñado" para fomentar en último término el apoyo a las iniciativas de su marido. Uno de los polemistas de la cadena, Donny Deutsch, lamentó la irrupción de Michelle en una ceremonia ajena a la política: "Creo que tres de cada cuatro estadounidenses dirá 'no quiero a la esposa de un político aquí, quiero a Jack Nicholson', no necesariamente la invitaron a entrar en sus hogares, no debes presentarte en un lugar donde no puede elegir si verte o no".