Las autoridades de Irán han anunciado que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto mientras dure el alto el fuego acordado con Estados Unidos, decisión que se produce después del acuerdo de tregua en Líbano durante 10 días.
En un mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter), el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se ha hecho eco de la decisión adoptada. “De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán”.
A razón de alto el fuego acordado este jueves, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha señalado que el ejército "mantiene y seguirá manteniendo todos los territorios que ha liberado y ocupado". Con ello, hace referencia a la franja del sur de Líbano que se extiende a lo largo de 10 kilómetros donde las tropas israelíes permanecerán los 10 días de tregua, a la vez que seguirán “eliminando la infraestructura terrorista, incluyendo la destrucción de viviendas”.
No obstante, pese a la decisión de reabrir el paso clave para el comercio internacional, la Guardia Revolucionaria Iraní ha advertido este viernes de que está preparada para "apretar el gatillo" en caso de cualquier ataque o agresión de Estados Unidos o Israel contra de Teherán o sus aliados, a la vez que ha amenazado con responder de forma "poderosa, destructiva y sin remordimientos", en medio de la tregua alcanzada con Washington hasta el 21 de abril.
A través de un comunicado, han asegurado que los objetivos marcados por sus rivales en el contexto de la guerra no se materializaron debido a la alta preparación y cooperación de sus fuerzas. Asimismo, ha remarcado que dicha cooperación manda un mensaje claro a las potencias rivales de que cualquier "acto imprudente" será respondido con "ataques fatales".
Líbano pone sobre la mesa la retira de Israel del sur
Al hilo de esta tregua que se alcanzaba este jueves, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha confirmado este viernes que pedirá a Israel la retirada de su despliegue militar del sur de Líbano durante las conversaciones directas emprendidas con el Gobierno israelí para solucionar la crisis actual entre ambos países.
En una declaración compartida en redes, Aoun ha pedido "una sola responsabilidad nacional" con el fin de reivindicar el papel predominante del Estado en unas conversaciones que van a tratar el desarme de Hezbolá como condición para alcanzar la paz y que de momento rechazan las milicias chiíes, por lo menos, mientras continúe el despliegue militar israelí en el sur del país. "Las negociaciones directas son precisas y detalladas, y la responsabilidad nacional debe ser una sola en la próxima etapa, porque los ojos del mundo están dirigidos hacia Líbano", ha manifestado el presidente de Líbano.
Al hilo de ello, el presidente libanés ha detallado las condiciones del Gobierno de su país, entre las que ha incluido la consolidación del alto el fuego que acaba de empezar, y siguiendo con "la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios del sur ocupados, el retorno de los prisioneros y el tratamiento de las disputas fronterizas pendientes". Para ello, asegura que cuenta con el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Entre otras cosas, Aoun ha añadido que una vez se retiren las fuerzas israelíes, pese a la intención expresada por Israel de mantener su presencia militar, será el Ejército libanés quien tenga el "papel fundamental" de terminar de estabilizar la situación, desplegándose "hasta la frontera internacional del sur" y garantizando "la tranquilidad de la gente del sur tras su regreso a sus localidades", libres de Hezbolá y sin más presencia armada que "el Ejército y las fuerzas de seguridad legítimas" del país. "Los libaneses, que han soportado mucho en los últimos años, se encuentran hoy ante una nueva realidad que cuenta con el apoyo árabe e internacional, y esta oportunidad no debe ser desperdiciada porque podría no repetirse", ha concluido el presidente de Líbano.