Cuando las negociaciones diplomáticas han conseguido asentarse en este punto del conflicto en Oriente Medio, Israel, no obstante, continúa intensificando sus ataques contra Líbano, cuando este país ya suma cerca de 3.000 fallecidos durante la ofensiva. Pese a esta realidad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido a Tel Aviv “un respiro” en sus ataques, al tiempo que ha avanzado la cercana posibilidad de que “los líderes” de ambos países conversarán este jueves por la vía de la negociación.
A través de Truth Social, el mandatario de la Casa Blanca precisó que “los líderes” de Tel Aviv y Beirut, sin especificar si se trata de sus máximos mandatarios o las representaciones diplomáticas de ambos países, hablarían este jueves. “Ha pasado mucho tiempo desde que los dos líderes hablaron, como 34 años. Sucederá mañana. ¡Genial!”, celebró.
Con mayor precisión, la ministra de Innovación, Ciencia y Tecnología del Gobierno de Benjamín Netanyahu, Gila Gamliel, ha precisado que el primer ministro será quien entable conversaciones con el presidente libanés, Joseph Aoun, la cual se dará “después de tantos años de total desconexión en el diálogo”. A su vez, son conversaciones que se darán después de que representantes de ambos Estados se vieran este miércoles en Washington, con la intermediación directa del jefe de la Diplomacia estadounidense, Marco Rubio.
No obstante, este escenario ha sido desmentido por las autoridades libanesas, que han negado tener “conocimiento” de este inminente contacto con Tel Aviv. Rubio sí que ha entablado conversaciones con Aoun en las últimas horas, aunque sin sumarse a ella Israel. Según la Presidencia de Líbano al respecto, su mandatario le trasladó a al secretario de Estado de Trump su agradecimiento por “los esfuerzos que está realizando Washington para lograr un alto el fuego y su apoyo a todos los niveles”, mientras que Rubio situó el foco en alcanzar el fin de las hostilidades para lograr la paz y la estabilidad en Oriente Próximo.
Cabe recordar que, cuando Washington y Teherán pactaron el alto el fuego de 15 días, Líbano quedó excluido del acuerdo pese a las graves hostilidades que venía –y viene- perpetrando Israel en su territorio bajo la premisa de erradicar a Hezbolá. Todo ello generó el consiguiente reproche de la Comunidad Internacional, instando a que Bierut fuera parte de este camino hacia el cese de la violencia bélica. Las autoridades libanesas insisten, en este sentido, en un alto el fuego inmediato para continuar las relaciones diplomáticas, pero Netanyahu lo descarta exigiendo como punto primordial el desarme de la organización terrorista.
A la espera de comprobar cómo serán estas conversaciones de alto nivel entre Israel y Líbano, del diálogo que emanó este miércoles desde la capital estadounidense, entre el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, frente a su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, el primero, en declaraciones posteriores a la prensa, insistió en el argumentario de su país, reiterando que Hezbolá ahora “está más débil que nunca” y que confían en “poder eliminar la amenaza de este grupo tan maligno” próximamente.
Israel no rebaja sus ataques sobre Líbano
Este marco de conversaciones se da en mitad de un escenario de hostilidades bélicas cada vez mayores. El Ejército israelí han intensificado sus ataques este mismo jueves al sur de Líbano, en la zona de Bint Jbeil, anunciando la destrucción de “70 infraestructuras en tan sólo un minuto” vinculadas, presuntamente, a Hezbolá.
Según recoge la agencia libanesa de noticias NNA, las fuerzas armadas de Israel tienen como objetivo de ataque viviendas, incluso el campamento de refugiados palestinos situado en Borj El Chmali, así como la ciudad de Tebnine, dañando más infraestructuras civiles. “El Ejército de Defensa continuará con sus operaciones resueltas y poderosas contra Hezbolá el terrorista”, ha precisado el portavoz del Ejército de Defensa israelí a través de redes sociales.