La expectativa era clara. Muchas miradas estaban puestas este martes en Barcelona ante la intervención del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la 41 Reunión del Cercle d’Economia en pleno debate sobre una moción de censura que tan solo sería posible con el apoyo de Junts y PNV. Antes de que el dirigente popular hablara en el acto, esta misma mañana los posconvergentes se han mostado abiertos a dialogar con Feijóo, pero con una condición: que deberán hacerlo de forma presencial desde Waterloo. Por lo tanto, el evento se planteaba como la ocasión perfecta para que el dirigente popular se dirigiera a la formación independentista frente a un empresariado catalán que puede hacer de trampolín para alcanzar su objetivo. Así lo ha hecho, instándolos a “hacer todo lo posible” para poner fin al Gobierno de Pedro Sánchez, remarcando que él así lo hará, aunque sin aclarar si acepta la propuesta de mantener un encuentro con Carles Puigdemont en Bélgica.
Dicha reunión solo tendría sentido, según el secretario general de Junts, Jordi Turull, si Feijóo acude con una oferta “seria” que incluya una moción de censura instrumental, es decir, que se realizará con la finalidad de convocar elecciones de manera inmediata. El dirigente posconvergente ha señalado que, en caso de que no sea así, “no es necesario” que se produzca el encuentro. Desde el Palau de Congressos de Catalunya, que acoge hasta este miércoles la edición anual de la Reunión del Cercle d’Economía, el presidente del PP ha evitado responder a la propuesta, aunque ha asegurado que no busca “atajos” y que no ha acudido a “pedir favores ni tampoco a regalarlos”. Postura que ha reafirmado en declaraciones a los medios a su salida del acto. “Vamos a hablar de cosas serias” han sido sus palabras.
“Vengo a defender la necesidad de un proyecto limpio y a garantizar, en todo caso, que devolveré la decencia a mi país con ayuda o sin ella”, afirmó Feijóo en su discurso. A pesar de ello, sí que ha reclamado a los posconvergentes y PNV sus votos al reiterar que en estos momentos “hay un total de 184 diputados que han exigido en los últimos días unas elecciones inmediatas” y reivindicar que de la situación actual, a la cual definió de “colapso”, “solo se sale devolviendo la voz a la gente”. Además, ha presionado a ambos partidos apuntando que “la teoría hay que llevarla a la práctica”. “Lo que se dice no tiene ningún valor si no se acompaña de hechos coherentes con las palabras”, ha manifestado.
Feijóo reivindica las políticas compartidas con Junts: “Todo esto se ha aprobado con los votos de un partido catalán que no es Esquerra Republicana”
Sin embargo, Feijóo no se ha referido de forma directa al quid de la cuestión, la moción de censura instrumental de la que sí que ha hablado abiertamente en diversas ocasiones con anterioridad, como hizo este mismo lunes. El jefe de la oposición ha iniciado su intervención en el acto organizado por el Cercle d’Economia sosteniendo que iba a hablar del “elefante en la habitación”. Uno tan grande como “nunca había visto” y que más crecería cuanto más se tardase en abordar. Así lo ha definido, aunque no ha quedado claro exactamente cuál era y, más allá de las alusiones indirectas al planteamiento de Junts, había poca novedad en su discurso.
No obstante, su participación en la 41 Reunión del Cercle d’Economia ha servido a Feijóo para hacer gala del modelo político que pretende poner en práctica y recordar a Junts las políticas que les unen. En este sentido, ha subrayado distintas iniciativas impulsadas por el PP que han sido aprobadas en la Cámara Alta con el apoyo de los posconvergentes. Entre ellas, la ley antiocupación, la moción para instar al Gobierno a paralizar la regulación extraordinaria de personas migrantes o propuestas para bajar los impuestos. “Todo esto ya se ha aprobado en el Senado, por cierto, con los votos de un partido catalán que no es Esquerra Republicana”, ha indicado.
En esta línea, el presidente del PP ha reivindicado las propuestas de la que ha calificado de “mayoría social, política y parlamentaria”, incluyendo ya en un mismo bloque a su partido con Junts, PNV y Vox. Iniciativas, que según Feijóo han comportado “soluciones para devolver a las familias el poder adquisitivo, para poner orden en las fronteras y controlar las ayudas que se reparten, para no criminalizar a quien emprende, para volver a tener un país donde la manera más fácil de conseguir una vivienda no sea la ocupación ilegal de la misma, o para que la gente no pague cada vez menos y viva cada vez un un poco peor”.
Por otro lado, también ha querido acercarse a Junts y al empresariado catalán comprometiéndose a, en caso de llegar a la Moncloa, impulsar políticas en Cataluña en seis ámbitos: la prosperidad económica, los servicios públicos, el descontrol migratorio, la mejora de la seguridad, la reducción de impuestos y las inversiones. Respecto a este último, ha asegurado que no solamente pretende ejecutar inversiones en Rodlaies y en otras cuestiones ferroviarias, así como viarias, sino también en infraestructuras hídricas.
“Es lo que yo les ofrezco”, ha declarado un Feijóo que se ha autoproclamado como la opción para que en Cataluña haya “más viviendas, más médicos, menos inmigración irregular y menos impuestos”. Asuntos que el dirigente popular ha señalado como los que a él le preocupan y con los cuales afirma querer “liderar un Gobierno que afronte los desafíos de los catalanes por compromiso y por convivencia”.
La cuestión del nuevo modelo de financiación autonómica
Los intentos de Feijóo por cautivar a los empresarios catalanes presentes se han empequeñecido al abordar una cuestión clave para Cataluña: la financiación autonómica. Respecto a este tema, la presidenta del Cercle d’Economia, Teresa Garcia Milà, le ha reclamado que “considere” dar apoyo al nuevo modelo acordado entre el Estado, la Generalitat y ERC y poder actualizar uno que se encuentra ya caducado. “Esto no debe verse como un debilitamiento, sino realmente como un fortalecimiento. El Gobierno ha puesto una propuesta sobre la mesa. Puede gustar más o menos, pero está allí”, ha defendido.
Feijóo ha contestado a Garcia Milà dejando claro que, pese a que considere que “inevitablemente” se debe actualizar el modelo de financiación ante la infrafinanciación de algunas comunidades autónomas, no está por la labor de dar soporte a la propuesta presentada por el Gobierno, reivindicando que “las Cortes Generales no pueden adoptar decisiones que impactan en la financiación de las comunidades autónomas sin consultarlas”. El líder del PP ha prometido que, en caso de que sea presidente, se sentará a negociar un nuevo modelo de financiación, pero teniendo en cuenta el gasto público de cada administración autonómica.
Si bien Feijóo no comparte la misma posición sobre el nuevo modelo de financiación autonómica que el Cercle d’Economia, todavía menos con Junts, quienes consideran el sistema insuficiente y demandan un concierto económico propio como es el caso que tienen el País Vasco y Navarra. Ahora cabrá ver si, en caso de que el dirigente popular acepte la oferta de los posconvergentes de reunirse con Puigdemont, la cuestión de la financiación autonómica marca alguna de las “condiciones” que Turull ha anunciado que plantearán en tal escenario.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.