El escenario de tensiones en Oriente Próximo está encauzándose en este punto por la vía de las negociaciones entre las distintas partes implicadas. En lo que concierne a las hostilidades de Israel sobre Líbano en los últimos días, donde las víctimas mortales ya se cuentan por más de 2.000 y los heridos por cerca de 7.000, este martes, desde Washington, los representantes diplomáticos se han sentado en la mesa de diálogo con la intermediación de Estados Unidos.

Desde Washington, en la tarde de este martes ha dado comienzo la reunión entre el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, frente a su homóloga de Líbano, Nada Hamadeh Moawad, desde la sede del Departamento de Estado, a la que ha acudido en representación de la Casa Blanca el jefe de la diplomacia del Gobierno de Donald Trump, Marco Rubio, quien ha calificado la reunión de “oportunidad histórica”.

Rubio, a su vez, al comienzo de las conversaciones, ha precisado que este nuevo escenario de diálogo no será de una sola reunión, debido a su “complejidad”, sino que ha confiado en que se prolongue de aquí a medio y largo plazo para “poner fin a 20 o 30 años de influencia de Hezbolá”.

Después de que la semana pasada el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció “negociaciones directas” con Beirut “lo antes posible”, en las que reclamó el desarme de Hezbolá, ha sido este martes cuando se han retomado después de más de 30 años desde el plano diplomático, teniendo en cuenta que, mientras esta se ha producido, los bombardeos israelíes sobre suelo libanés no han cesado. Históricamente hablando, Israel y Líbano no cuentan con relaciones diplomáticas directas, y permanecen en guerra desde 1948, aunque en los últimos tiempos, con el ejemplo presente del conflicto que acontece ahora en Oriente Próximo, sí se han dado contactos indirectos con intermediarios.

Posteriormente a la reunión, Leiter, en declaraciones a los medios de comunicación, ha precisado que Israel ha dejado en claro la protección y seguridad de su población civil, la cual "no se puede negociar". Un punto que, según ha expresado, la parte libanesa "ha entendido": "Ha sido una victoria para la responsabilidad, sentido común, paz y cordura. El líder de Hezbola pidió al gobierno de Líbano que no participase, pero el gobierno les dijo que no. Este es el inicio de una lucha coherente y fuerte contra Hezbolá. Están más débiles que nunca, conjuntamente podremos eliminar la amenaza de este grupo tan maligno", ha ahondado. 

"Hezbolá está haciendo lo que dice Irán. Es la oportunidad de poder hacer que retrocedan, más de lo que hemos conseguido nunca. Por eso el imperativo de esta manera para separarles. La gente de Líbano trabaja con nosotros para conseguir conjuntamente un acuerdo de paz pleno, podremos conseguir una relación de armonía", ha agregado el embajador israelí desde Washington. 

Bajo el telón de fondo de los ataques que Washington y Tel Aviv comenzaron en Irán el pasado 28 de febrero, Israel tomó un frente de ataque más situando su objetivo sobre Líbano apenas unos días más tarde bajo la premisa de erradicar a la cúpula de Hezbolá, pese a que la mayoría de las víctimas mortales que se han derivado de esta incursión militar son civiles.

Cabe recordar que, en el pacto de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, uno de los puntos de fricción en la Comunidad Internacional fue la exclusión de Líbano de este pacto, país que siguió sufriendo las hostilidades de la ofensiva israelí. Posteriormente, incluso Trump aconsejó a Netanyahu rebajar los ataques sobre Beirut en aras de encauzar la vía por la diplomacia.

Trump apunta a nuevas conversaciones con Irán en Pakistán

En paralelo, aunque bajo el mismo marco de la guerra, el principal mandatario de la Casa Blanca ha ahondado este martes en que sus representantes diplomáticos podrían reanudar las conversaciones con las autoridades iraníes dentro de dos días en Pakistán, teniendo en cuenta que el pasado fin de semana se dio el primer encuentro entre las partes en Islamabad, la capital del país colindante. De esta reunión no emanaron grandes avances, llegando Trump a bloquear el tráfico de buques iraníes en el estrecho de Ormuz.

En declaraciones a The New York Post, Trump ha invitado a los periodistas a permanecer en Islamabad “porque algo podría pasar en los próximos dos días”, inclinándose a acudir más a este punto de encuentro. “¿Por qué ir a un país que no tiene nada que ver con esto?”, se ha preguntado, además de que ha tildado de “excelente” el trabajo del jefe del Estado Mayor del Ejército paquistaní, Asim Munir, uno de los mediadores junto al ministro de Exteriores del país asiático, Ishaq Dar, durante las conversaciones.

Pese a estas palabras, poco antes, el mandatario del Despacho Oval ha asegurado que tiene “otro lugar en mente” para continuar las conversaciones con Teherán, considerando incluso ir a Europa: “Algo más céntrico… Europa, tal vez”, ha deslizado en conversaciones con el prestigioso periódico estadounidense. Al tiempo, también ha deslizado que “las cosas están pasando, pero un poco lento”, en relación con la evolución del conflicto.

Sumado a estas palabras, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha afirmado en la víspera que la responsabilidad de dar el próximo paso en las negociaciones de paz con Irán recae sobre Teherán, alegando que la delegación estadounidense abandonó las negociaciones de Islamabad sin acuerdo porque su contraparte iraní “tuvo que regresar” para “obtener la aprobación” de los términos estadounidenses.

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