Después de que la Casa Blanca haya esgrimido este miércoles que España "ha aceptado cooperar" con Estados Unidos militarmente con respecto a la ofensiva sobre Irán, el Gobierno de Pedro Sánchez ha salido a desmentir esta afirmación, según han precisado fuentes de Moncloa: "No es cierto. Desmentimos tajantemente. La postura de España no ha cambiado".
En la misma dirección, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha deslizado en declaraciones a Cadena Ser la falsedad de las palabras emitidas desde la Casa Blanca: "Lo desmiento tajantemente. La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Próximo no ha cambiado ni una coma. No tengo la menor idea de a qué se puede referir o de donde puede venir eso. Sobre el uso de las bases (de Morón y Rota), la posición no ha cambiado en absoluto", ha precisado.
Con respecto a las palabras esgrimidas al respecto por parte de la portavoz de la Administración Trump, Karoline Leavitt, Albares le ha replicado que él es "el ministro y la posición no ha cambiado en absoluto": "No tengo ganas ni tiempo para especular, pero nuestra posición sigue invariable y desmiento tajantemente cualquier indicio", ha situado.
Leavitt ha dicho en rueda de prensa desde Washington que el Ejecutivo español ha acordado cooperar con el Ejército estadounidense después de que el presidente Sánchez se reafirmase en su posición de no ceder las bases militares de Rota y Morón para la operación contra Irán, alegando que no van a ser "cómplices" de algo que es "malo para el mundo" simplemente por el "miedo a represalias".
"Tengo entendido que, en las últimas horas, han acordado cooperar con el Ejército estadounidense. Por lo que sé, se está coordinando (esta cuestión) con sus homólogos en España", ha explicado la portavoz Leavitt, quien ha señalado además que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, espera "que todos los aliados" cooperen en dicha misión, asegurando que Irán "no solo amenaza a Estados Unidos", sino también al continente europeo.
Bajo el mismo telón de fondo en clave diplomática, la ministra de Defensa, Margarita Robles, en conversaciones con el nuevo embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, ha trasladado la “fiabilidad” de nuestro país “como socio de la Alianza Atlántica” y el compromiso “con la paz”, en línea con el discurso esgrimido por Sánchez a primera hora de este miércoles. “Ucrania, Gaza y ahora, Oriente Medio evidencian la volatilidad de algo tan importante como la paz y la seguridad”, ha agregado.
España, país "poco colaborador" con Estados Unidos
Siguiendo el hilo de estas declaraciones, cabe retroceder a las pronunciadas por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, esta mañana del miércoles, quien ha acusado a España de poner "la vida de los estadounidenses en peligro", situando así a nuestro país como “poco colaborador con respecto a las bases estadounidenses”, pese a que las bases de Morón y Rota son españolas, en torno a las actuaciones dentro del marco de la ‘Operación Furia Épica’ de Estados Unidos e Israel sobre Irán desde el pasado fin de semana.
“Cualquier cosa que ralentice nuestra capacidad de llevar a cabo esta guerra de la manera más rápida y eficaz pone en peligro la vida de los estadounidenses”, ha defendido Bessent.
Sin quedarse en este punto, el secretario del Tesoro, en relación con la amenaza de Trump de cortar las relaciones comerciales con España en clave de castigo por esta postura, ha secundado que sería “un esfuerzo de acomodación”, situando como “justificada” la “frustración” del inquilino de la Casa Blanca con Sánchez. “Han sido pésimos aliados, son el único miembro de la OTAN que no cumple con los requisitos. El Gobierno español se está aprovechando intencionadamente del Gobierno estadounidense y de todos los aliados de la OTAN”, ha aventurado.
Cabe recordar que fue este martes cuando Trump, antes de reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca, cuando dijo que España estaba siendo un “aliado terrible” en este nuevo frente bélico, abogando así por cortar las relaciones comerciales con Moncloa y, por ende, afectando a la Unión Europea, como represalia por haber denegado el uso de las bases militares de Morón y Rota para la ofensiva militar sobre territorio iraní.