Después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya contestado este miércoles a las amenazas vertidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con cortar las relaciones comerciales con España, la Casa Blanca ha acusado a Moncloa de "poner en peligro" al pueblo estadounidense al negar el uso de las bases militares españolas en Morón y Rota para la ofensiva sobre Irán. 

Sánchez, en una declaración institucional a primera hora de la jornada de este miércoles, ha reivindicado el lema de "no a la guerra" en clave de réplica a las advertencias que emitió el mandatario de la Casa Blanca previamente. 

En estos términos se ha pronunciado por primera vez la Administración Trump en voz del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una entrevista con la CNBC, quien ha culpado a los españoles de “poner en peligro las vidas de los estadounidenses”, situando así a nuestro país como “poco colaborador con respecto a las bases estadounidenses”, pese a que son españolas, en torno a las actuaciones dentro del marco de la ‘Operación Furia Épica’ de Washington y Tel Aviv sobre Teherán.

“Cualquier cosa que ralentice nuestra capacidad de llevar a cabo esta guerra de la manera más rápida y eficaz pone en peligro la vida de los estadounidenses”, ha defendido.

Sin quedarse en este punto, Bessent, sobre la amenaza de Trump de cortar las relaciones comerciales con España en clave de castigo por esta postura, ha secundado que sería “un esfuerzo de acomodación”, situando como “justificada” la “frustración” del inquilino de la Casa Blanca con Sánchez. “Han sido pésimos aliados, son el único miembro de la OTAN que no cumple con los requisitos. El Gobierno español se está aprovechando intencionadamente del Gobierno estadounidense y de todos los aliados de la OTAN”, ha aventurado.

 

En este punto, resuenan las palabras esgrimidas este martes por Trump previamente a su reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca: “España dijo que no podemos usar sus bases, podríamos usarlas cuando quisiéramos. Nadie nos va a decir que no las usemos. (…) Podría detener mañana todo lo que tenga que ver con España”, sentenció, tachando de aliado “terrible” a nuestro país.

La postura de España y el apoyo de la Comunidad Europea

Nada más trascender estas declaraciones, fuentes de Moncloa recordaron a la Administración Trump que debe respetar “la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales con la UE” si desea revisar la relación de comercio con España.

Por consiguiente, las palabras esgrimidas por Sánchez este miércoles a primera hora han ido de la mano del lema “no a la guerra”, rechazando el conflicto que tiene lugar en el epicentro de Oriente Próximo y reclamando, frente a esta violencia, “una solución diplomática y política. “Algunos nos acusarán de ingenuos, pero ingenuo es pensar que la solución es la violencia, creer que la democracia o el respeto entre naciones brota de las ruinas o pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es una forma de liderar. Esta postura es coherente y, por lo tanto, no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, ha defendido, en clara respuesta a Trump.

Al unísono con esta postura se han pronunciado distintas voces de Europa. Bruselas, por su parte, aplaudió la respuesta española, instando a que Estados Unidos cumpla con “sus compromisos en el marco del acuerdo comercial” firmado con la UE el verano de 2025. Asimismo, este miércoles, lideres europeos como el francés Emmanuel Macron se han puesto en contacto con Sánchez en aras de mostrarse su solidaridad y apoyo frente a las amenazas de la Casa Blanca.

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