[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"33417","attributes":{"class":"media-image alignleft size-full wp-image-234937","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"302","height":"394","alt":"Portada de El Mundo del 7 de marzo de 2014 con una entrevista al juez Berm\u00fadez"}}]]Curiosa portada la de este viernes en El Mundo, ya sin Pedro J. Ramírez. Entrevista al juez del 11-M, Javier Gómez Bermúdez, que fuera tan vilipendiado y cuestionado desde ese mismo periódico en toda una década. El autor de la entrevista es Casimiro García-Abadillo, quien en la línea de su antecesor en el puesto, ha rebatido aspectos de la sentencia judicial. ¿Un intento de El Mundo de quitarse de encima parte de su responsabilidad como principal actor de la teoría de la conspiración? Recientemente, Pedro J. ha admitido que ve “improbable” la implicación de ETA. El diario, no obstante, opta por un tendencioso titular y por sumarios elegidos con precisión para abrir expectativas sobre supuestas lagunas de la instrucción. Una jugada baldía, porque el magistrado se mantiene firme en sus postulados: ETA no tuvo nada que ver, y ni siquiera el hecho de que los atentados se perpetraran tres días antes de las elecciones generales: la fecha “fue elegida por los terroristas antes de que se convocan las elecciones”.

"En un proceso penal no se investiga el autor intelectual"
El titular elegido por El Mundo: “Diez años después, no sabemos quién dio la idea de atentar el 11-M”. No es un secreto. Lo admite el juez, pero lo aclara: es un asunto que “queda extramuros del proceso penal. No lo hemos indagado”.

“En el proceso penal no se investiga el autor intelectual, salvo que haya un dato que te diga que hay un inductor, que hay alguien que, por encima de los que ejecutan el hecho, lo ha ordenado, en cuyo caso hay que perseguirle como autor. En este caso, eso no se vislumbró. Aquí, lo que hay ciertamente son inspiraciones. ¿Son todos los que están? ¿Están todos los que son? Probablemente, no lo sabremos nunca. Pero, honestamente, yo creo que fue un atentado no inspirado directamente por Al Qaeda, pero si por el alqaedismo. Probablemente algún yihadista destacado que no estuvo al alcance de la Justicia fue el que dio la idea de cómo ejecutar. ¿Saberlo? No lo vamos a saber nunca porque es imposible; creo yo”, afirma Gómez Bermúdez.

Jamal Zougam, el terorista al que El Mundo ha mostrado como una víctima
El magistrado desmonta la teoría de una posible inocencia del único condenado actualmente, Jamal Zougam, a quien El Mundo, y en particular Pedro J. Ramírez y el propio García-Abadillo, han intentado defender como si se tratara de una víctima del juez. Gómez Bermúdez deja claro que no sólo se le condena por el testimonio de las dos rumanas a las que el diario ha cuestionado tanto, sino que hubo “cinco reconocimientos”, de los que se hizo un “análisis muy serio”.

“Zougan es un radical yihadista conocido por la Policía desde mucho antes del 2000. Desde 2001, desde luego, sin duda alguna, cuando se empieza a desarticular la célula de Abu Dahdah”, aunque entonces, puntualiza, no hubo pruebas para juzgarle.

El juez sorprende al entrevistador al mencionar a ETA
El juez no tiene reparos en mencionar él mismo a ETA durante la entrevista, algo que sorprende al entrevistador: ‘No he mencionado a ETA...’, apunta García-Abadillo. “No es que tenga una convicción firme y sólida –continúa el juez-, es que hay siete informes periciales y cinco testimonios en el juicio oral”.

El magistrado reafirma que “el planteamiento de que hay una conjura para montar los atentados” es “insostenible”, y reconoce que recibió presiones y llamadas, pero “no he dicho quién en 10 años, no lo voy a decir ahora”.

El Mundo "ha sido incapaz de rectificar"
Preguntado sobre el papel de El Mundo, Gómez Bermúdez le reprocha que “cuando tuvieron evidencias claras de que no llevaban razón en algunos asuntos, no fueron capaces de rectificar en el momento, sino que dejaron pasar un poco el tiempo, fueron virando”.

A continuación, la pregunta de García-Abadillo es llamativa y da una pista de que El Mundo intenta descargarse de su responsabilidad en la teoría de la conspiración en la que ha sido el actor principal: “¿No cree que a El Mundo se le usó como chivo expiatorio?”.