Tiene todo el tufo de una estrategia para sacar el proceso del calendario electoral. Pero la Sala del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV) lo ha aceptado, y ha decidido retrasar en su segunda sesión el primer gran juicio derivado de la trama Gürtel, el de la adjudicación de los pabellones de Fitur a Orange Market, una de las empresas de Francisco Correa. En concreto el TSJV ha postergado el proceso hasta el próximo 11 de junio. Sin influencia ya en el calendario electoral.

La excusa, ver documentos que estarían en la Audiencia Nacional
Fuentes de las acusaciones, con las que ha podido hablar ELPLURAL.COM, se mordían la lengua para evitar el empleo de palabras como prevaricación, pero sí muestran su extrañeza de la decisión tomada por los magistrados Pilar de la Oliva, Juan Climent y Antonio Ferrer, que han aceptado la petición de este aplazamiento a petición de las defensas aún estando en contra de su argumentación. 
Lo que aluden los procesados y sus defensores es que desean consultar nuevos documentos que podrían obrar en poder de la Audiencia Nacional en Madrid y que les afectaría. La Sala ha defendido que no es necesaria la incorporación de nuevos documentos o pruebas relativas al caso, pero ha justificado su decisión en “el fin de garantizar el máximo derecho de defensa a las partes”.

Posible nulidad
Esa es la otra vertiente de la anulación, que las acusaciones particulares también temen: la sombra del caso Naseiro. La estrategia de la defensa de los acusados no sólo intenta retrasar la causa, sino que busca cualquier negativa a sus peticiones para poder pedir la anulación completa de la causa, en este caso por indefensión. Si no se concede a las defensa la oportunidad de confirmar la ingente cantidad de documentación a la que no habían tenido acceso, por mucho que no vaya a varias su táctica defensiva, podrían después pedir la nulidad del proceso, yéndose de rositas todos los acusados.


Una instrucción concluida hace casi dos años
Lo cierto es que el juez instructor concluyó este sumario en julio de 2013. La coincidencia con el calendario electoral tiene por tanto que ver con la propia planificación que el Tribunal Superior de Justicia valenciano ha realizado.


Resulta evidente que para el PP era muy incómodo que exconselleras de sus gobiernos autonómicos, como es el caso de Milagrosa Martínez o Angélica Such tuvieran que declarar el 15 de mayo, sólo 10 días antes de las elecciones. Ahora, la decisión del TSJV libera al PP de ese ‘castigo’.

Argucias legales para retrasar el juicio desde el día uno
Este ‘movimiento’ de las defensas llega después de que ya en la primera jornada de la vista los acusados de la Gürtel y la exconsellera Milagrosa Martínez intentaran su anulación alegando supuestos defectos en la instrucción que en origen llevó el juez Baltasar Garzón. También acusaron a quienes ahora les han concedido este favor del aplazamiento de no reunir los requisitos de imparcialidad que exige el ordenamiento jurídico.