El presidente de Mensajeros de la Paz, el padre Ángel, no está dispuesto a aceptar la petición de la alcaldesa del PP de la localidad toledana de Recas, Laura Fernández, que pretende dar de comer sólo a los niños pobres empadronados en el pueblo y que asisten al comedor social que esta ONG mantiene abierto y que atiendo a 68 niños: “Con el hambre de los niños no se puede jugar, con el de nadie pero menos con el de los niños", ha indicado este sacerdote en declaraciones recogidas por Efe, que ha recordado que Recas es una localidad de "muchos" inmigrantes.

Pide la intervención de Page y de Cospedal
El padre Ángel, un conocido luchador por los derechos civiles de los más necesitados, creador en su día del Teléfono de la Esperanza, quiere mantener el comedor social en la localidad, pero nunca aceptará el requisito impuesto por la regidora del PP, que gobierna Recas gracias al apoyo explícito de Ciudadanos, que a la fecha de hoy no ha abierto su boca. Quien no se ha cayado, como decimos, es el cura, que se ha dirigido por carta al presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, así como a la secretaria general de la formación conservadora y expresidenta del Ejecutivo castellano-manchego, María Dolores Cospedal, para pedir su apoyo y la desautorización de una decisión a todas luces racistas y xenófoba.



“Cojo las cocinas y me las llevo”
El enfado del presidente de Mensajeros de la Paz es claro y notorio. Tanto como para advertir a la alcaldesa que de insistir en su posición buscarán otro lugar en la localidad para ofrecer comida a todos los niños que lo necesiten a partir del mes de septiembre. “Cogeremos las cocinas y los enseres y los llevaremos a otro sitio para darles de comer a todos los pequeños”. El padre Ángel no ocultó su decepción con algunas decisiones políticas. Y es que lleva “50 años en Mensajeros de la Paz y siempre tengo que pelear con los políticos de uno y otro lado”, lamenta.

Inmigrantes, “que encima tienen comida gratis”
Por su parte, la alcaldesa de Recas ha explicado que la nueva corporación municipal ha propuesto a Mensajeros de la Paz exigir el empadronamiento “como en cualquier otra ayuda social” para evitar la ocupación ilegal de viviendas en el pueblo, un problema “importante” que ha aumentado desde que el comedor social abrió. Más aún, Laura Fernández no parece dar su brazo a torcer y dice, según la agencia citada, que hablará con Cruz Roja u otras organizaciones para seguir con el comedor en la escuela. La regidora asegura que su decisión “no tiene nada que ver con los inmigrantes, sino con la ocupación ilegal” ya que en el municipio han llegado personas, españolas y de otras procedencias, que han ocupado viviendas y locales vacíos “y encima tienen comida gratis”, añade, “la convivencia no es nada fácil y lo que queremos es que no vengan más personas”.

El comedor de Mensajeros de la Paz donde se quiere imponer 'frontera' al hambre



Caridad y xenofobia en la extrema derecha
Lo cierto de todo este asunto, es que las explicaciones de la alcaldesa de Recas convencen a muy pocos y su actitud va paralela a la adoptada por la extrema derecha española, que a través de la ONG Hogar Social Patriota María Luisa Navarro, vinculada al grupo extremista España 2000, ha organizado en numerosas ocasiones y localidades el reparto de comida gratis, pero “sólo para españoles”, rechazando los inmigrantes que se acercaban a sus instalaciones, vigiladas por la Policía Nacional para evitar altercados. Iniciativas que calcan las llevadas a cabo en Francia, Béligica o Grecia, donde grupos políticos extremistas que no ocultan su animadversión con todo lo extranjero, “alimentan” sólo a sus pobres en un intento populista de ganar sus votos y confianza.