Fruto de la polémica surgida en torno a su título –“1936: La guerra que todos perdimos”- y de la retirada de muchos de los invitados al Ciclo de Letras de Sevilla, la pasada semana estas jornadas organizadas por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra sobre la Guerra Civil se veían obligadas a aplazarse, algo que le servía al escritor para cargar contra “los grupos de ultraizquierda” a quienes responsabilizaba de la postergación de las jornadas.

A razón de ello, el escritor no dudó en posicionase en contra de los “grupos de ultraizquierda” y de la “campaña intolerable de presiones que desde Podemos y medios afines se ha estado ejerciendo sobre algunos de los participantes”. De esta forma, a través de un comunicado firmado tanto por el escritor como por Vigorra, ambos han cargado contra David Uclés, el primero que anunció su retirada. “Es un síntoma siniestro, revelador, de lo que precisamente Letras en Sevilla pretende poner de manifiesto con esta su XI edición: el sectarismo y la ignorancia de David Uclés”, expusieron.

Con todo ello, y unos días después de que estallara la polémica, ya hay nueva fecha fijada en el calendario para estas jornadas: del 5 al 9 de octubre en la Fundación Caja Sol de Sevilla. Asimismo, ambos organizadores han anunciado que entre los invitados se encuentra el exdirigente de Podemos Pablo Iglesias, “para que en lugar de enviar los bots y oleadas de escrachadores, se presente aquí a debatir y a discutir de una manera civilizada”, ha matizado Pérez-Reverte.

Así lo han dado a conocer en una comparecencia celebrada este lunes en la que Vigorra ha insistido en explicar el inicio de la polémica, marcado por el desmarque de Uclés de las jornadas, el cual justificó con la presencia del expresidente del Gobierno José María Aznar y con el exsecretario de Vox Iván Espinosa de los Monteros. “Han hecho zancadillas a valores democráticos y a medidas que nos conforman como una sociedad moderna y empática”, dijo entonces el escritor en declaraciones a El País. Además, sobre el polémico título de las jornadas, Uclés añadió: “Creo que el título acertado hubiera sido la guerra que sufrimos todos, que es lo que yo defiendo en mi libro, donde trato la intrahistoria del conflicto. Pero no la perdimos todos”.

Sin embargo, frente a este argumentario del escritor, este lunes Vigorra ha ampliado información. “Yo el 26 de febrero veo dos mensajes de David Uclés que no podía estar donde estaban personas con las manos manchadas de sangre como Aznar, y le dije que me sentía como un personaje suyo en la batalla del Ebro. Le adelanté algunos nombres. El 27 de mayo la persona de la editorial de Uclés confirmó la presencia. Más tarde decidimos que estuviera Luis Mateo Díez, al que no ha mencionado Uclés, cuya cosa era Aznar y Espinosa de los Monteros”, ha expresado el periodista. “Tras el comunicado del domingo, llamó ofendidísimo diciendo que él no sabía que venía Aznar. Pues sí lo sabía. El 7 de enero, de Planeta me llamaron y me explicaron que Uclés se había comprometido para venir a Sevilla. Incluso intentamos cambiarle la hora. Tengo aquí los guasaps. Hablamos incluso de Aznar, sabía perfectamente que venía. No me cabe duda de que [Uclés] sabía que venía Aznar”, ha añadido.

Asimismo, de forma similar a como hizo Pérez-Reverte Vigorra ha cargado contra la izquierda: “Sospechamos que donde está el origen de gran parte de lo que ha pasado fue un mensaje de Pablo Iglesias diciendo que había personajes que no sabían en lo que iban a participar”.

Las voces críticas con el ciclo

Al margen de Uclés, la Federación de Memoria Democrática de Andalucía rechazó también la celebración de estas jornadas dado que parten de un relato histórico "repetido" y a su parecer "erróneo", por "cuanto insiste en la teoría de los bandos y las dos Españas o la supuesta guerra entre hermanos". Este enfoque, continuaba la Federación de memoria andaluza en un comunicado, "adopta una mirada equidistante que normaliza y blanquea el golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista, obviando de manera deliberada la represión sistemática ejercida durante décadas contra la población civil en tiempo de paz".

Asimismo, reprochó que en ella participen "personas públicas que no solo no han reconocido la dictadura, sino que pertenecen a partidos que siguen defendiendo de forma ambigua aquella época, incluso en algunos casos, ensalzándola por rédito electoral, y utilizando el discurso de la reconciliación o la concordia".

Por su parte, el historiador Manuel Ruiz Romero consideraba un "insulto" la idea de equiparar a ambos 'bandos' con la falaz idea de que "todos perdimos". "Es un insulto no solamente a las víctimas, no solamente a la verdad histórica, sino también a toda esa ingente masa de desaparecidos que todavía siguen en las cunetas en este país. Yo creo que la jornada es lo que hacen bajo un manto de una pretendida hermandad, de un pretendido consenso, y posiblemente en coherencia, según ellos, con el espíritu de la propia transición, o intentar igualar las dos España, intentar justificar en definitiva lo que es un golpe de Estado, reducir ese golpe, ese levantamiento militar con el apoyo, hay que recordarlo, de la Alemania fascista de Hitler y de la Italia de Mussolini, ese levantamiento anticonstitucional, como digo, que justificó esa guerra civil”, comentó.

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