Mariano Rajoy dejó constancia en Valladolid de su carácter autoritario. Quiere acallar a todos los críticos, desde el líder de la oposición a aquellos que dentro de su partido le cuestionan. Escribe este lunes Raúl del Pozo en la contraportada de El Mundo que el presidente “fue aclamado” en la convención de su partido, pero porque “esconde el cachiporro y hace las listas”. Rara virtud en un líder. Una fuente cercana a la cúpula le aseguró que “de Aznar nadie se acordó”, pero “todo depende del cristal con el que se miran las cosas”, apunta el periodista.

¿Suavecito...? Implacable
“Una vez lo nombraron [A Aznar] hubo un aplausito. La obsesión es fortalecer el centro y el partido está muy unido en esa dirección”, afirmó esa fuente cercana a lo más alto de Génova. Otro confidente de Raúl del Pozo, asistente a la convención le dijo sobre el carácter del líder popular que “Mariano es mucho más Mariano que lo que la gente cree. Suavecito, pero implacable con el enemigo”.

Que se calle la oposición y la prensa
Lo que apunta este último confidente se ve a todas luces. El presidente dejó claro que de “suavecito” nada. Su exigencia al líder de la oposición para que se “calle” roza lo antidemocrático y llega, para más inri, en un momento delicado para la imagen de Rajoy, después de las graves acusaciones del ya exdirector de El Mundo Pedro. J. Ramírez, que le acusó de provocar su salida del diario por las informaciones sobre los pagos en negro a altos cargos del PP, incluido él mismo, y su complicidad con Bárcenas tras descubrirse su cuenta en Suiza.

El aznarismo disidente y el cristal con el que se mire
“Los de la vieja guardia no miraban lo mismo que los jefes del marianismo”, afirma Del Pozo en su columna, en la que recoge la opinión de enviados especiales a la cita del PP en Valladolid que aseguran que “después de la Convención el aznarismo como forma de disidencia se ha desactivado y todo el poder se concentra en el círculo marianista”. Depende del cristal con que se miran las cosas, añade el periodista.

¡Los traidores, a la roca Tarpeya!
“Algunos pretenden que haya dos pepés como hay dos España, uno con el brazo de Santa Teresa, otro con los bíceps de Aznar. Pero si Castilla sabe mandar, también sabe mandar Galicia. Mariano y cierra España”, interpreta Raúl del Pozo, que advierte a los críticos dentro del partido que, como en la antigua Roma, los traidores que “den la lata” serán ‘lanzados’ desde la “roca Tarpeya”.