A lo largo de estos años que han pasado desde que se celebraran las elecciones de 2023, la coalición de Gobierno ha vivido numerosos episodios de tensión por los cuales ha visto peligrar en distintas ocasiones su continuidad. Como tal, el Ejecutivo está compuesto por PSOE y Sumar, si bien, depende en gran medida del apoyo que otras formaciones políticas otorgan a sus iniciativas. Así, en este tiempo, ha requerido de la ayuda de Junts, ERC, EH Bildu, PNV, BNG, Podemos y Coalición Canaria para poder desplegar sus políticas.

No obstante, debido a diversos acontecimientos de diferente índole que se han ido dando a lo largo de la legislatura, PSOE y Sumar han ido perdiendo a algunos de estos apoyos con los que han contado en estos años, siendo el caso más significativo el de Junts, que optó por romper por completo sus relaciones con el Gobierno. 

A pesar de haber ido presenciando como hallaba un Congreso de los Diputados cada vez menos favorable y la dificultad cada vez mayor que ha tenido para sacar adelante iniciativas, la coalición de Gobierno ha logrado mantenerse y sobrevivir, aunque mayormente vista como pendiente de un hilo. Ahora bien, esta tensión constante viene provocando un desgaste por el cual la imputación de Zapatero podría tornarse el golpe definitivo que tumbe al Ejecutivo conformado por PSOE y Sumar.

Arranca ahora una cuenta atrás llena de inquietud y desconfianza. Por un lado, para los socialistas y la formación de Yolanda Díaz el avance del 'Caso Plus Ultra' deja un nerviosismo bastante notable. Por otro, los partidos que en este tiempo han sostenido al Gobierno con sus apoyos marcan el 2 de junio como una fecha en el calendario que se vuelve vital. A pesar de apreciar el trabajo realizado por Zapatero y reconocer los avances sociales que impulsó en España, para ERC, PNV, Junts o EH Bildu, por ejemplo, la aparición de este posible caso de corrupción se ha tornado la gota que colma el vaso, apuntando estos partidos que, según cómo transcurra la comparecencia ante el juez, podríamos estar o no ante la línea roja definitiva.

Sobre todo, las respuestas que José Luis Rodríguez Zapatero otorgue al juez Calama serán especialmente sensibles para Junts y PNV, formaciones sobre las cuales parece pivotar la posibilidad de que una posible moción de censura del Partido Popular salga adelante o no. 

El clima que se respira en el Congreso de los Diputados no es, ni mucho menos, parecido al que había al inicio de la legislatura. Cada vez se aprecia una menor cercanía entre el Ejecutivo y sus socios, hallando un clima bastante incómodo que siempre parece a punto de estallar. En este tiempo se ha ido gestionando más o menos, sosteniendo un mandato que ha encontrado en los últimos meses numerosas críticas por haber tenido que recurrir más de lo que se quisiera a la alternativa del Decreto Ley, ante la notable falta de apoyos en la Cámara Baja. 

El futuro que dibuje la declaración que haga en la Audiencia Nacional el que fuera presidente del Gobierno no estará marcado solo por PNV o Junts, sino que para los diputados que forman parte de Sumar, Compromís o Podemos esta cita también está subrayada en el calendario. 

Horizonte difuso para el Ejecutivo Nacional, que podría estar ante un episodio final bastante convulso. Todo dependerá, presumiblemente, de las preguntas que el juez Calama plantee a José Luis Rodríguez Zapatero y como responda este a esas cuestiones. Los interrogantes que quedan por ser contestados dependerán, especialmente, de PNV y de Junts, así como ver si el PP da el paso para presentar una moción de censura, como le reclama enérgicamente Vox, o volverá a mantenerse estático en este aspecto.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora