Las elecciones autonómicas de Extremadura suponen la primera bola de set para el PP en el ciclo electoral que está a punto de comenzar. Los extremeños, fechados para el 21 de diciembre de 2025, serán los comicios que abrirán la veda para 2026, cuando se celebrarán los andaluces, castellanoleoneses y los aragoneses, sin descartar tampoco unas posibles generales adelantadas. Lo que se juegan María Guardiola, actual presidenta de la región y lideresa 'popular' en Extremadura, y Alberto Núñez Feijóo, líder nacional del partido, depende de igual forma del resultado que obtengan en las votaciones, pero las prioridades de uno y de otro son diferentes. El gallego se ha volcado en la campaña extremeña, y esos esfuerzos son síntoma de la prioridad del PP en estos primeros comicios para comenzar con buen pie la ronda de ellos que está por venir.

María Guardiola, tras una legislatura en la que ha estado amparada por la ultraderecha sin haber ganado las elecciones, perseguirá, partiendo como favorita en las encuestas, obtener un resultado lo suficientemente ventajoso como para no depender de Vox. Ello, indirectamente, también beneficiaría a Feijóo y al PP en general porque supondría un puñetazo en la mesa de cara a 2026. Feijóo, por su parte, además de exhibir músculo electoral en la región, tiene sus prioridades centradas en trasladar ese potencial buen resultado al resto de autonomías, y utilizarlo como termómetro ante un posible adelanto electoral a nivel nacional. Con la ruptura de Junts con el PSOE en el Congreso de los Diputados, el Gobierno de Sánchez se encuentra ahora sin los apoyos suficientes para sacar iniciativas legislativas, lo que ha traído a la mesa el debate sobre si los ciudadanos han de ser llamados a las urnas en 2026, solo tres años después de las últimas elecciones 23 de julio de 2023.

Desde la oposición, por otra parte, dan por hecho que la situación es compleja y saben que Guardiola parte como la mejor posicionada para ganar. No obstante, tampoco está tan claro que la victoria vaya a ser por el margen suficiente como para gobernar en solitario: los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sitúan a los populares como fuerza más votada con una horquilla de entre 25 y 29 escaños, una cifra muy similar a la actual —28 diputados—, pero insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta en solitario.

El estudio dibuja un escenario donde el PP necesitaría apoyo parlamentario para gobernar, y todas las miradas apuntan hacia Vox. La formación de extrema derecha, que en la última legislatura obtuvo 5 escaños, experimentaría un crecimiento notable al situarse entre los 10 y 12 diputados. Ese salto obligaría a Guardiola a negociar con ellos para asegurar la investidura y la estabilidad parlamentaria. Asimismo, el candidato socialista Miguel Ángel Gallardo recibe el 24% de los apoyos en las correspondientes urnas, lo que provocaría que el PSOE perdiera una parte significativa de su presencia, con una estimación de entre 19 y 24 escaños —actualmente 28—. Sin embargo, Unidas por Extremadura —Podemos e Izquierda Unida— sí subirían de cuatro hasta los 6-7 representantes.

Así las cosas, el objetivo de Guardiola y de Feijóo es el mismo: ganar, pero las ópticas alrededor de la victoria son distintas: por parte de una, evitar a la extrema derecha y alcanzar la mayoría absoluta, y por parte del otro, que la victoria sirva para arrastrarla al resto de territorios.

Vulneración de la ley electoral

En otro orden de cosas, cabe destacar que Guardiola ha sido condenada por la Junta Electoral Central (JEC), junto a la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, por una presunta vulneración de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) al hacer una venta de logros y de la gestión realizada, utilizando los recursos y las herramientas de comunicación sufragadas con fondos públicos. Esta decisión llega tras la denuncia del PSOE y su posterior recurso ante el rechazo de la Junta Electoral de Extremadura.

En concreto, la sanción llega por sus declaraciones durante la visita institucional realizada a la obra de la balsa de abastecimiento de agua del municipio del Jerte el pasado 10 de noviembre, ensalzando, tal como ha estimado la JEC, los logros que van a suponer una vez las obras hayan concluido y utilizando una amplia cobertura en texto e imágenes en el perfil de redes sociales de la Junta de Extremadura, con convocatoria de los medios de comunicación. Por ello, la Junta Electoral Central ha acordado estimar el recurso presentado por el PSOE y declarar que la visita realizada por la presidenta de la Junta extremeña y su consejera de Agricultura pudo vulnerar las prohibiciones establecidas por los artículos 50.2 y 50.3 de la LOREG.

Asimismo, se insta a la Junta de Extremadura a que proceda a la retirada de la información relativa a la visita a la obra en cuestión y a la presidencia de la Junta y a la consejera para que en el futuro se abstengan de realizar actuaciones como las examinadas. Por último, y más destacable, la JEC pide a la Junta Electoral de Extremadura que ordena a la Junta Electoral Provincial de Cáceres que proceda a incoar expediente sancionador a María Guardiola y a Mercedes Morán por vulnerar presuntamente la prohibición establecida por la LOREG, así como el deber de neutralidad política que en actos institucionales deben respetar los cargos públicos durante periodos electorales.

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