Rosa Díez no se irá por su propia voluntad. La líder de UPyD se ha negado a dimitir como le pide el sector crítico de su partido, a los que se ha referido en su intervención en el Consejo de este sábado sin citarles expresamente al afirmar que los que la quieren "matar" le harían "un funeral de lujo". Díez ha pedido el apoyo de los 150 miembros de la dirección de su partido y ha defendido que abandonarlo, para ella, "sería lo más fácil", pero, como hizo "con la lucha contra ETA" en su momento está dispuesta a "resistir todo lo que haga falta".

"Este partido tiene mucho futuro" 
"No hicimos el partido para hacer un chiringuito grande. Nacimos para cambiar el país" y "este partido tiene mucho futuro", son algunas de las ideas que ha defendido Rosa Díez ante una dirección dividida, al referirse a la propuesta de un acercamiento a Ciudadanos.

El diputado de UPyD y candidato a la Generalitat valenciana, Toni Cantó, ha pedido antes la dimisión de Díez y de toda la dirección de UPyD porque no se siente representado por ella y ha defendido la urgencia de llegar a pactos puntuales con Ciudadanos, pero "no una fusión" con el partido de Albert Rivera.

Pide que se vote en secreto un cambio de estrategia
Cantó, en una intervención que se ha alargado más de los cinco minutos fijados para cada una de las palabras que se ha solicitado -un total de 62- ha acusado a la líder de UPyD de simular una negociación con Ciudadanos "de una manera irresponsable" cuando su intención era no pactar.



Aplausos tras su intervención
El diputado también ha pedido una votación secreta de la resolución que hoy votará el Consejo Político para que los miembros se pronuncien sobre si aplazar o no el cambio de estrategia de UPyD después de los comicios de mayo, como quiere la dirección, y consultar también a los afiliados y simpatizantes.

Cantó ha sido muy aplaudido al concluir su discurso ante el cónclave e incluso algunos miembros se han puesto en pie, han contado algunas fuentes presentes.

Un consejo clave para el futuro de Rosa Díez
UPyD afronta mañana un Consejo Político clave para la supervivencia de Rosa Díez y del propio partido, después de que el desastre electoral en Andalucía haya puesto en entredicho el liderazgo de la portavoz y muchas voces hayan alertado del peligro de extinción que corre la organización magenta. Un tenso consejo tras la petición de dimisión de Rosa Díez planteada por destacados dirigentes, entre ellos tres de los cinco diputados nacionales, y en el que se defenderá un cambio radical para recuperar el pulso electoral que se ha llevado Ciudadanos.

El pacto con Ciudadanos
Con esa intención, la líder del partido ha convocado también un cónclave extraordinario que se celebrará inmediatamente después del ordinario, para debatir y votar la estrategia de UPyD de cara a las municipales y autonómicas de mayo. Nuevamente, se votará si buscar o no alianzas con Ciudadanos, como ya se hizo en el consejo de septiembre pasado, que forzó el exeurodiputado Francisco Sosa Wagner, ya fuera de UPyD tras ser desautorizado por la dirección. Y es bastante probable, como sucedió entonces, que tampoco esta vez salga adelante la iniciativa, según han apuntado a Efe algunas fuentes del partido, porque la mayoría del Consejo Político (150 miembros), está del lado de Díez.

De la misma manera precipitada que Díez convocó esta semana el cónclave, nombró el mismo día como su mano derecha al responsable de Regeneración Democrática y abogado de Bankia del partido, Andrés Herzog, que ahora será el portavoz adjunto de UPyD, un cargo hasta ahora inexistente.

Herzog, el nuevo número dos
Herzog es uno de los principales valedores de Rosa Díez, a quien ha respaldado sin titubeos en esta brecha que se ha abierto en UPyD, y es igual de combativo a la hora de defender la autonomía del partido. De hecho, él fue quien llevó las negociaciones fallidas con el partido de Albert Rivera. Aunque no despierta fobias entre la militancia y es un hombre de tono moderado, todo lo contrario a Carlos Martínez Gorriarán, que ejercía hasta ahora como "número dos" de UPyD, no convence a todos los que ahora exigen ese giro radical porque están convencidos de que es una operación de cortafuegos, pero en realidad es "más de lo mismo".

Pero a la vista de los pasos que ha dado la portavoz magenta, todo apunta a que Herzgog puede encarnar el principio de ese cambio en el liderazgo, un cambio que así podría tutelar la propia Rosa Díez frente a esa otra corriente alternativa, en la que están, entre otros, los diputados Irene Lozano, Álvaro Anchuelo y Toni Cantó.