Hace unos días, el presidente de los Registradores de España, Gonzalo Aguilera Anegón, enviaba una carta a sus miembros en la que se podía 'oír' entre líneas cómo se frotaba las manos: definitivamente se quedan con 'el negocio del Registro civil'. Un sueño de siempre hecho realidad, justo cuando el Gobierno de España lo preside uno de los suyos, un registrador de la propiedad, y cuando el ministerio de Justicia lo dirige el suegro de una registradora de la propiedad.

"Firme defensa de los intereses de los registradores"
El 'mérito' de la carta del presidente de los registradores es que, por primera vez, se reconoce en ella que ha existido una negociación entre el Ministerio y los registradores para . Y que a la negociación, este cuerpo ha acudido con las ideas muy claras: "La Junta de Gobierno en todo momento ha mantenido una postura de firme defensa de los intereses de los registradores y de su voluntad expresada a través de sus más altas instancias representativas".









¿Y cuál es el motivo de esta 'fiesta' entre los registradores? Como hemos apuntado, que las entradas del registro, que hasta ahora estaban bajo control del ministerio, van a 'entregarse' a los registradores de la propiedad ¿Y qué es lo que se entrega? Durante los últimos años se han ido metiendo en soporte informático todos los registros de 'la vida' de empresas y ciudadanos, desde el nacimiento y el nombre de nuestros hijos o nuestras bodas y divorcios, hasta las participaciones de nuestros negocios, o los datos de la propiedad de nuestros pisos. Un trabajo en el que se han invertido más de 120 millones de euros y que ahora se entrega, gratuitamente, para que lo manejen los registradores. De alguna forma, lo que se ha hecho, se puede expresar así, es 'externalizar' el control de la información sobre nuestras vidas y nuestros actos. Y esto, insistimos, se ha entregado gratis al colectivo de los registradores.


¿Quiénes se benefician de estos cambios y qué ganamos los ciudadanos?
Hasta ahora, puesto que lo pagábamos con nuestros impuestos, pedir datos en los registros era gratuito. Y quienes controlaban y nos daban esa información eran los funcionarios de los registros. A partir de que la 'entrega' de los soportes informáticos se realice, y desde sus oficinas informáticamente los registradores puedan entrar a consultar los datos ¿quién nos asegura que el servicio seguirá siendo gratuito? ¿Y cuál es el futuro de los funcionarios de los registros civiles? En los sindicatos del ramo lo tienen claro. Piensan que los registradores no les necesitarán y echarán mano de los empleados que ellos tienen en sus despachos. Todo, sin que se explique en qué ganan los ciudadanos con este cambio.


Lo más curioso es que todo esta entrega de lo que es público a un sector, se realiza cuando, como decimos, quienes se benefician son personas que están en control del Gobierno. Desde luego el presidente, Mariano Rajoy, que como tantas veces han recordado él mismo y sus más cercanos, piensa que podría ganar mucho más dinero ejerciendo de registrador, y cuya relación con su profesión, en la que se supone que está plenamente en excedencia por 'servicios especiales' desde que es diputado, nunca acaba de aclararse, como les hemos contado en ELPLURAL.COM. Echar un ojo a la página que Los Genoveses, web colaboradora de este periódico, dedica al asunto con decenas de entradas resulta iluminador..., y preocupante.


Mirando por lo propio, primero
Pero es que además, como decimos, el ministro de Justicia tiene la fortuna de haber emparentado este pasado año con una registradora de la propiedad, vía matrimonio de su hijo. Como decía un analista político a este periódico, "menudo regalo de boda le ha hecho a su nuera" con esta 'negociación' con el colegio de registradores.


En ELPLURAL.COM este pasado lunes Fernando de Silva escribía un comentario en el que se podía leer: "si afirmase que muchos registradores actualmente ingresan entre 50.000 y 100.000 euros mensuales, podría quedarme corto; ¿parece mucho?, pues más será". Eso explica la alegría que se podía escuchar entre las líneas del presidente de los registradores; e imaginamos, la alegría de Rajoy porque cuando, en algún momento igual lo hace, se baje del coche oficial y vea que ya sí gana 'el dinero' que teóricamente está perdiendo por dedicarse a la política; y la de la nuera de Gallardón, y la del propio Gallardón, que ven aún más asegurada la cómoda vida de sus futuros nietos.., cuando lleguen.