El disimule queda varios puntos por debajo del mínimo exigible. Hace 10 días Jaime Pérez Renovales dejó su puesto como subsecretario del Ministerio de la Presidencia (lo que hay que leer en realidad como el hombre al que consultaba todo su supuesta 'jefa', la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría). Y este martes descubrimos que es nombrado nada menos que secretario del consejo del Banco de Santander (lo que hay que leer en realidad como que se convierte en el hombre con el que consultará todo su nueva 'jefa', Ana Botín).

El 'presidente' del otro Gobierno
Si hay una definición de qué es puerta giratoria, aquí lo tenemos. Porque desde su puesto, Pérez Renovales como subsecretario de Presidencia, por ejemplo, 'controlaba' las reuniones de los subsecretarios de todos los ministerios y en último caso, con la decisión final teórica de la vicepresidenta, decidía lo que acababa siendo tratado (y aprobado) en el Consejo de Ministros.., y lo que podía o debía esperar. La pregunta parece obvia: ¿Cuántos asuntos ha tenido que resolver Pérez Renovales en su cargo en estos casi cuatro años que han afectado a los intereses de la entidad en la que ahora pasará a tener un puesto igual de decisivo..., eso sí, inmensamente mejor remunerado?

Y lo más increíble es que, conforme a la ley, puesto que Pérez Renovales  regresa al puesto del que salió para entrar en el Gobierno, no tendría que solicitar el consentimiento. Es decir, no es incompatible. Es una operación 'limpia': en tres años y medio, la misma persona ha sido secretario general de un banco, subsecretario de Presidencia de un Gobierno, y vuelve al banco del que salió. Y todo sin que tenga superar ni un control.

El 'capo' de los abogados del Estado de 'la gloriosa'
En ELPLURAL.COM ya les hemos hablado de Pérez Renovales y de su muy especial relación con la vicepresidenta del Gobierno y de su marido, Iván de la Rosa. Una amistad que hunde sus raíces a partir de un hecho: ser todos ellos abogados del estado. En su momento contamos cómo determinados miembros de este grupo, con la vicepresidenta en la cúspide, habían formado una especie de 'gobierno en la sombra' que controlaba buenas parte de los puestos clave en la Administración del Estado.

Pérez Renovales ocupa un puesto de especial relevancia en este grupo de abogados del Estado porque fue el número dos de una camada que, con el paso del tiempo, y por lo bien que se colocaron la mayor parte de ellos en grandes empresas y en la Administración, pasó a ser conocida como 'la gloriosa'.

Una carrera política de ida y venida entre el Gobierno y el dinero
Renovales comenzó su carrera muy pronto en el Gobierno. Entró como asesor de nada menos que Rodrigo Rato, cuando este era el gran gurú de la economía del PP y vicepresidente del Ejecutivo de Aznar. Y sólo un año después ya era director de su gabinete. Hablamos del año 2001. Cesó en el puesto, a petición propia, el 11 de enero de 2003.

Y en una primera edición del paso que acaba de repetir, exactamente un mes después, el 11 de febrero de 2003, daba el paso y desde un puesto de tanta responsabilidad como el que acababa de ocupar, saltaba por primera vez a los brazos de Ana Botín, que se fijó en él y aprovechó sus conocimientos y sus relaciones para llevarlo como Secretario General de Banesto.

Por primera vez saltaba de la influencia política pagada 'modestamente', a la influencia pagada muy generosamente. En el Grupo Santander continuó creciendo, pasando a Vicesecretario general del Consejo de Administración, y Director de la Asesoría, e incluso llegó a ejercer como Secretario General. Corría el mes de marzo de 2009 cuando el gran jefe, Emilio Botín, le eligió para estos cargos.

Dos veces, el mismo baile
Cuando el PP volvió al poder, Pérez Renovales lo hizo con ellos, como decimos. Pero no en cualquier puesto, sino en ese clave, el de Presidente del Gobierno bis, el que forman los subsecretarios, los que llevan los temas y preparan el Consejo de Ministros y 'deciden' lo que sus 'jefes' firmarán.

Y ahora repite la operación, paso a paso, que hizo en 2003. En un tuit, los colaboradores de ELPLURAL.COM, LosGenoveses.net, reproducían esta misma mañana todos los nombramientos de Pérez Renovales que vistos juntos aún dejan más patente este caso de puerta giratoria paradigmático.

La hipoteca de la vicepresidenta
Quizás conviene antes de acabar esta información recordar que Soraya Sáenz de Santamaría y su marido, Iván Rosa, tienen su hipoteca de 385.000 euros, según declaró la vicepresidenta en el Congreso, con el Grupo Santander. Ese del que venía y al que vuelve su amigo Jaime Pérez Renovales. Y que aunque este periódico ha pedido dos veces a Moncloa conocer las condiciones de ese préstamo, no hemos obtenido respuesta.