La inmensa mayoría de familias en Estados Unidos, independientemente de su origen, celebra el cuarto jueves de noviembre el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving), con un banquete en el que el plato imprescindible es el pavo relleno. Los canadienses también lo festejan, aunque el segundo lunes de octubre.

La mayoría de los comercios y empresas en Estados Unidos cierran y es tradicional el desfile que celebra en las calles de Manhattan, Nueva York, los almacenes Macy’s, desde 1924. El viernes siguiente a la fiesta da lugar a la temporada de compras navideñas y es conocido como Black Friday (viernes negro), un acontecimiento que España ha terminado importando, aunque si nos remontamos a la historia, tal vez no nos sea tan ajeno.

La celebración en Florida, en 1565
Según algunos historiadores, el Día de Acción de Gracias tendría sus orígenes en las celebraciones de españoles, el 8 de septiembre de 1565, en lo que hoy es San Agustín, en Florida y en Texas en 1598. Pero la fecha más establecida como comienzo de este acontecimiento es el año 1621, cuando los colonos ingleses celebraron en Plymouth, actual estado de Massachusetts, una fiesta para agradecer la buena cosecha, después de un mal año.

En la tradición inglesa, los días de Acción de Gracias tendrían sus orígenes durante el reinado de Enrique VIII, en el siglo XVI y la denominación de Acción de Gracias habría sido establecida después de la victoria sobre la Armada Española.


Las guerras y el Día de Acción de Gracias
El primer presidente estadounidense, George Washington, decretó en 1789 la primera proclamación de Acción de Gracias para agradecer el fin de la Guerra de Independencia. En plena Guerra Civil, en 1863, el presidente Abraham Lincoln instó a los estadounidenses pedir a Dios que curara las “heridas de la nación”.

El Día de Acción de Gracias es de uno de los días de mayor tráfico de Estados Unidos y los partidos de fútbol americano reúnen a millones de personas frente a las televisiones la noche del jueves.

El indulto de los pavos en la Casa Blanca
Con motivo de esta celebración, es una tradición que el presidente estadounidense indulte en la Casa Blanca a dos pavos.



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