La presidenta en funciones de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, parece vivir fuera de la realidad. Ajena a las voces internas que piden su cabeza, asegura en una entrevista en ABC que su futuro pasa por ser secretaria general y por "ayudar a Rajoy , que va a ser el candidato, a ganar las elecciones".

Ante la pregunta de si harán caso a los barones regionales de su formación política y cambiarán el partido, Cospedal replicó refugiándose en que, pese a la debacle, su partido sigue siendo el más votado: "¿Qué estaríamos diciendo si el partido del Gobierno hubiera perdido las elecciones?".


Aunque reconoce que "hacer cosas en el partido", no tiene ninguna intención de hacer congresos antes de las generales. "Eso es un disparate", comenta y añade: "Hemos hecho autocrítica, pero no nos vamos a hacer el harakiri. Yo no escucho a nadie que pida autocrítica en el PSOE”. Pues será porque no ha leído los periódicos. Ayer mismamente Eduardo Madina pedía a su partido que no se dejara llevar por la euforia".

Sobre posibles relevos, subrayó que “hay presidentes que llevan mucho tiempo y han pensado que ha llegado el momento de irse y otros que eran nuevos y han visto que quizá el proyecto no es el adecuado para ellos en una próxima etapa". No es su caso, ella piensa seguir como presidenta del PP de Castilla-La Mancha.

Cospedal cree que las medidas que ha tenido que tomar el Gobierno para salir de la crisis han podido provocar esta caída de votos. También cree que los votantes del PP también les han castigado por la corrupción protagonizados por "personas que estaban en mi partido o cerca de mi partido y nos han hecho mucho daño". La número dos del PP ha añadido que la corrupción "no la sancionan igual los votantes del PP que los de otras fuerzas".