La historia tiene tintes que no dejan de resultar patéticos. Más aún si se piensa en los protagonistas. Y aunque sea habitual. Es un ejemplo más de la desesperada búsqueda de votos por parte de algunos políticos en las últimas semanas previas a las campañas electorales. En este caso el voto de los miles de personas que se benefician del trabajo de las ONGs.

Una ley que llegaba con 10,5 millones bajo el brazo
Los hechos son estos. Tras meses de tramitación, el Proyecto de Ley para las ONGs del Tercer Sector (las que ayudan a las personas más vulnerables y favorecen la cohesión y la igualdad, y entre las que figuran desde la Cruz Roja o Cáritas hasta la ONCE, el Comité de Personas con Discapacidad, o la Plataforma del Voluntariado) se aprobó con sus modificaciones en el Senado el pasado 29 de julio y se devolvió al Congreso.



La ley resulta muy importante para estas organizaciones, porque regulará y dará un marco más ajustado a su trabajo, pero también por un detalle que no deja de ser importante: venía acompañada por una disposición adicional de subvenciones de 10,5 millones de euros.  Un dinero importante para estas organizaciones, ya que les permite pagar el mantenimiento de sus estructuras.

Para el secretario de Estado no había prisa
Pero incomprensiblemente, no sólo en el sector, sino también para determinados niveles del ministerio de Asuntos Sociales, en el Congreso no acaba de darse una fecha para su aprobación definitiva en un pleno. Es verdad que el Pleno de los Presupuestos que tuvo lugar en septiembre dificultó en un primer momento su aprobación, pero en los plenos siguientes tampoco acaba de dársele una fecha.

Alertado, el Grupo Parlamentario Socialista, en la reunión de la mesa del Congreso del pasado 31 de septiembre, preparatoria de los plenos siguientes, pidió explicaciones por este retraso, aparentemente sin sentido. El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, planteó, para sorpresa de todos, que no había prisa para esta aprobación... Aún así, el Grupo Socialista, y puesto que legalmente era ya inaplazable, logró su paso a pleno con el apoyo forzado del presidente del Congreso, Jesús Posada.

Una foto, detrás del retraso
¿Por qué se estaba reteniendo la ley? Extrañados, ONGs y diputados socialistas se hicieron esta pregunta. La explicación vino, como apuntábamos, vía 'foto electoralista'.

Y es que según ha trascendido, la razón para que se atrasara la aprobación de la Ley era que se quería dejar a Mariano Rajoy anunciarlo en un acto que se estaba diseñando en Moncloa, y en el que se quería que estuvieran estas ONG´s. Un anuncio, una noticia, una foto..., y la búsqueda de los votos de un sector que ha sido especialmente maltratado en los recortes durante esta legislatura. La reducción de fondos para la dependencia es un ejemplo claro.

Todo por la foto
El hecho no deja de recordar la visita organizada a Rajoy a un centro del 016 para ayuda de las mujeres maltratadas el pasado 11 de septiembre. Una visita hipócrita, como la calificaron asociaciones de mujeres, ya que durante esta legislatura se han reducido un 17% los fondos destinados a la lucha contra la violencia de género. Nada nuevo en esta ardorosa precampaña a la que se ha lanzado Mariano Rajoy, en la que lo mismo inaugura un pantano o una carretera que ya funciona hace meses, que otras que no lo harán hasta dentro de años.