El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha podido explicar esta semana en el New York Times, uno de los periódicos de mayor tirada y prestigio de Estados Unidos (E.E.U.U.) la decisión del Ejecutivo de coalición de regularizar a medio millón de personas migrantes, una medida contra la que la derecha y la extrema derecha de nuestro país se han levantado en tromba.
El responsable de Moncloa ha defendido en diferentes ocasiones esta regulación de cara a la ciudadanía española, pero ahora también ha tenido la oportunidad de hacerlo a nivel internacional, tal y como ha quedado demostrado una vez más en una nueva intervención en un medio que escapa a nuestras fronteras.
El artículo se centra en la importancia de las personas que llegan a España a trabajar para el crecimiento del país. Así es como Sánchez empieza a plantear el “dilema” al que se ha enfrentado en las últimas semanas.
"Medio millón de personas cruciales"
“Imagina que eres líder de una nación y te enfrentas a un dilema. Aproximadamente medio millón de personas cruciales para la vida cotidiana de todos habitan tu país. Cuidan de tus padres ancianos, trabajan en pequeñas y grandes empresas, cosechan los alimentos que llegan a la mesa (…) También forman parte de tu comunidad. Los fines de semana pasean por los parques, van a restaurantes y juegan en el equipo local de fútbol”, comienza señalando.
A continuación, contempla que hay “algo crucial” que “diferencia a este medio millón de personas del resto de su país”, y es que “carecen de la documentación legal que les permite vivir allí”. “Por lo tanto, no tienen los mismos derechos que los ciudadanos de su país ni pueden cumplir con las mismas obligaciones. No pueden acceder a una educación superior, pagar impuestos ni cotizar a la Seguridad Social”, expone.
A renglón seguido, responde a la pregunta de lo que “debemos hacer con estas personas”, y lamenta la forma de operar de la ultraderecha, en España y el resto del continente y el mundo: “Algunos líderes optan por perseguirlas y deportarlas mediante operaciones ilegales y crueles”. Su gobierno, no obstante, deja claro que “ha optado por una vía diferente, rápida y sencilla”.
They care for aging parents, work in small and large companies, and harvest the food on our tables. On weekends, they walk in our parks and play on the local amateur soccer team.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 5, 2026
For me, the choice is clear.
Here is my article for @nytimes:https://t.co/a0Mjxm8SSl
Después apuntala por qué procede de este modo. “Por dos razones: la primera y más importante es moral. España fue en su día una nación de emigrantes. Nuestros abuelos, padres e hijos se mudaron a Estados Unidos y a otros lugares de Europa en busca de un futuro mejor durante las décadas de 1950 y 1960, y tras la crisis financiera de 2008. Ahora, la situación ha cambiado. Nuestra economía está prosperando. Los extranjeros se están mudando a España. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares habrían esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras”.
El segundo motivo, por su parte, es “puramente pragmático”. “Occidente necesita personas. Actualmente, pocos de sus países registran una tasa de crecimiento poblacional creciente. A menos que acepten la migración, experimentarán un fuerte declive demográfico que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos. Su producto interior bruto se estancará. Sus sistemas de salud pública y pensiones se verán afectados. Ni la IA ni los robots podrán evitar este resultado, al menos no a corto o medio plazo. La única opción para evitar el declive es integrar a los migrantes de la forma más ordenada y eficaz posible”.
Sánchez evidencia que “no será fácil” porque, si bien la migración “trae oportunidades”, también “enormes desafíos que debemos reconocer y afrontar”. “Sin embargo, es importante comprender que la mayoría de estos desafíos no tienen nada que ver con la etnia, la raza, la religión ni el idioma de los migrantes”, asume, acentuando que “están impulsados por las mismas fuerzas que afectan a nuestros propios ciudadanos: pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras para acceder a la educación y la atención médica”. Por consiguiente, concluye: “Debemos centrar nuestros esfuerzos en abordar estos problemas, ya que son las verdaderas amenazas a nuestra forma de vida.
“Hay más personas que sí están de acuerdo que gobiernos que no”
En alusión a esa extrema derecha que amenaza los derechos de las personas, el máximo dirigente del Ejecutivo español incorpora que “no muchos gobiernos están de acuerdo con la regularización de migrantes”, pero que “hay más personas que sí lo están”.
De hecho, sustenta que “el esfuerzo de regulación en marcha en España comenzó como una iniciativa ciudadana” y “respaldada por más de 900 organizaciones no gubernamentales, incluida la Iglesia Católica”, así como de otras asociaciones “empresariales y sindicatos”: “Y lo que es más importante, cuenta con el respaldo de la ciudadanía: casi dos de cada tres españoles creen que la migración representa una oportunidad o una necesidad para nuestro país, según una encuesta reciente”.
En los últimos párrafos, el también secretario general del PSOE señala al estilo Make America Great Again (MAGA), impulsado por Donald Trump: “Dirán que nuestro país no puede soportar acoger a tantos migrantes, que se trata de una medida suicida, la desesperada acción de un país en colapso”. “Pero no se dejen engañar. España está en auge”, solventa arrojando datos, como que España ha creado uno de cada tres nuevos empleos en la UE o que la tasa de desempleo ha caído por debajo del 10% por primera vez en 20 años.
“Lo que nos funciona a nosotros también puede funcionar a otros. Ha llegado el momento de que los líderes hablen con claridad a sus ciudadanos sobre el dilema que todos enfrentamos. Como naciones occidentales, debemos elegir entre convertirnos en sociedades cerradas y empobrecidas, o en sociedades abiertas y prósperas. Crecimiento o retroceso”, concluye.