La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se reunirá con el presidente de la República de Argentina, Javier Milei, en la Casa Rosada, a petición del gobierno latinoamericano, en pleno terremoto internacional derivado de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y de la captura y encarcelamiento del mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

Cuando en Génova 13 todavía siguen desorientados con el nuevo capítulo de vergüenza del nuevo orden internacional, la baronesa madrileña desdibuja la posición del presidente nacional del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijoo, y muestra su apoyo al único representante de Latinoamérica que ha abrazado la injerencia y el ataque militar de la administración Trump en Caracas.

Está previsto que Ayuso sea recibida en la sede presidencial argentina a primera hora de la tarde hora española, por un Milei entusiasmado con la tenacidad bravucona del presidente de los Estados Unidos, su presumido estrecho colaborador.

La dirigente autonómica ya se reunió el pasado junio con Milei durante la visita del presidente argentino a España en el foro Madrid Económico Forum. En su visita, Milei cargó contra el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, al que calificó de “bandido local”, y se reunió también con el líder de Vox, Santiago Abascal, con quien no escondió su afinidad ideológica y personal, y el líder opositor venezolano Edmundo González.

El presidente de Argentina fue uno de los primeros y más enfáticos defensores del ataque de Trump a Venezuela. Apenas horas después de que Estados Unidos ejecutará su operativo militar, Milei celebraba la incursión como una "excelente noticia para el mundo libre", aunque el seguidismo del argentino Trump quedaría pronto algo descolocado por la decisión del republicano denegar su apoyo al liderazgo de María Corina Machado y González Urrutia en Venezuela.

Ayuso, uno de los rostros políticos españoles más críticos con el Ejecutivo a cuenta de la situación venezolana: “Maduro es un dictador que secuestró las urnas y a su pueblo. Asesinatos, torturas, hambruna y éxodo de millones de venezolanos. Frente al comunismo o la libertad, Sánchez ha elegido el comunismo. Prefiere la legalidad de un tirano”, señaló en sus redes sociales. 

Pese a las dificultades públicas y notorias de Ayuso a la hora de abordar el análisis y la interpretación de la coyuntura internacional, La Puerta del Sol ha interpretado esta cita agendada en Buenos Aires como un escaparate político e institucional y significará un punto clave en el posicionamiento del conservadurismo español respecto al imperialismo de Trump.

El alcalde de la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha remarcado que “las formas tras la captura de Maduro no son las que mejor se corresponden con el Derecho Internacional, pero hay un dictador menos en el mundo” en una entrevista para Espejo Público. Por su parte, el presidente de Faes, y expresidente del gobierno, José María Aznar, habló de "colonialismo" y defendió la soberanía de Venezuela, así como la de cualquier otro estado independiente y autónomo. Sin embargo, la postura de Feijoo es la más ambigua, endeble y prácticamente insostenible, con una crítica exclusivamente interna a los excesos trumpistas.

La guerra interna entre los populares respecto a su posicionamiento geopolítico estalló con la comparecencia del presidente estadounidense en su llegada a la Casa Blanca, en la que reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela y legítima lideresa del país. No obstante, cuando se conocieron las primeras noticias respecto a los bombardeos en Caracas, la plana mayor del Partido Popular, encabezada por Feijóo, se vanaglorió de la noticia, evitó comentar la violación del derecho internacional y reitero su denuncia al régimen chavista y sus aliados –mirando hacia La Moncloa–.

A partir de entonces, el PP se apoyó en los venezolanos para desgastar al ejecutivo de Pedro Sánchez y, muy especialmente, a la figura del expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, quien mantiene un estrecho vínculo con la clase política de dicho país.

La figura popular más crítica con el presidente norteamericano fue Cayetana Álvarez de Toledo, quien defendió que María Corina Machado "es la líder indiscutible del pueblo venezolano, como bien sabe el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio", en sus redes sociales.

Reacciones en la oposición madrileña 

Tras unas vacaciones navideñas en las que Ayuso ha inyectado 500 millones de euros a Quirón Salud y a Ribera Salud, y después de sus recientes viajes a Miami, Texas, Uruguay, la oposición madrileña ha criticado la “vida cañón” de la presidenta y ha señalado su desatención hacia los madrileños.

“Es muy importante saber qué lugar se ocupa en el mundo. Que deje de ser la franquicia ultra de España y se ponga a trabajar”, ha espetado la portavoz del PSOE en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, Mar Espinar

"Ayuso desvía el foco para no hacerse cargo de lo que tiene que hacer, y mientras, los madrileños siguen pagando la fiesta privada en el ático de ayuso. Ahí no se respira miseria", apuntaló la socialista.

Espinar ha ofrecido a Ayuso reunirse con el millón de madrileños que se encuentran en lista de espera, con los rectores de las universidades arruinadas por infrafinanciación, por los miles de jóvenes sin capacidad de emanciparse o con los científicos y estudiantes a los que les ha reducido las becas. “Aquí en Madrir tiene todo por hacer", remató la portavoz.

Asimismo, la portavoz de Más Madrid en el parlamento autonómico, Manuela Bergerot, ha ido más allá y se ha preguntado la motivación de la visita al "lamebotas número uno de Trump": "Quién sabe si para pagar las vacaciones con dinero público". Lo que sí asegura, ha dicho, es que nada de lo que resulte de dicho despacho será beneficioso para los madrileños.

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