El PP no sabe muy bien qué postura tiene respecto de la intervención de Donald Trump en Venezuela, y ha pasado de defender fehacientemente al responsable norteamericano y du decisión a plantear “dudas” hasta, finalmente, evitar pronunciarse acerca de la operación militar.

Lo único en lo que el conjunto del partido está de acuerdo es en que al frente del país se debería situar el Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quien se mostró dispuesta a compartir su premio con el dirigente de Estados Unidos, que a su vez le ha cerrado la puerta a la posibilidad de gobernar en caso de que la transición pase por la celebración de elecciones. Todo el partido habla de ella, que representa el ala más dura de la derecha venezolana, como “representante moral” del pueblo venezolano, a pesar de que no pudo presentarse a los últimos comicios por encontrarse inhabilitada.

Ahora, parece que el PP gira más hacia una postura anti trumpista, aunque no lo haga a propósito, al apostar por un “proceso electoral democrático”, dado que es una opción que, si bien también comparte el Gobierno de España, no así Trump. Y en esta enredadera, la derecha saca a la palestra asimismo el nombre del opositor Edmundo González, “elegido” por la ciudadanía venezolana en las urnas en julio de 2024. Pero Washington tampoco lo ve con buenos ojos.

Parece evidente que Trump ha vulnerado todo orden internacional, tal y como definen los distintos organismos, pero en Génova no se atreven a ir tan lejos, aunque sí se refieren a “dudas” cuando hablan de su modus operandi. “No son las que mejor se corresponden con el derecho internacional”, llegó a sostener el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

A la tibieza de Feijóo la contrastan, por ejemplo, la dureza de José María Aznar quien, a través de la fundación FAES lanzó un duro comunicado contra Trump. El think tak del expresidente llamó a diferenciar entre “tutelar el proceso” hacia la “democracia” de una nación “hecha prisionera por la narcodictadura” y “colonizar el país”.

“Lo que demanda la Venezuela devastada por el chavismo es un proceso de nation-building, precisamente el tipo de acción política denostada por el movimiento MAGA y del que Trump reniega cada vez que tiene oportunidad (…) En Venezuela no se puede ir 'de la ley a la ley' -esto lo dijo Trump- porque no existe la mínima institucionalidad desde la que transitar, apoyándose en ningún 'chavismo reformista”.

Precisamente chocó con él el alcalde de Madrid, que no suele hacerlo. “FAES no es el PP”, sentenció.

Feijóo, muy tibio

Alberto Núñez Feijóo no se ha pronunciado ante los medios de comunicación.El día D, el de la captura al presidente de Venezuela, tuiteaba que la “principal preocupación son los españoles residentes en el país y el conjunto de los venezolanos, la máxima prioridad en todo momento”.

“Venezuela ha sufrido una férrea dictadura y reclama un futuro sin represión y con una transición democrática bajo el mando del presidente electo Edmundo Guaidó y María Corina Machado”, escribía, y añadía con vítores a Trump: “El actual Ejecutivo socialista sacó de Venezuela al ganador de las elecciones. Estados Unidos ha sacado a quien se mantuvo en el poder pese a perderlas”.

Y, por supuesto, no perdió la oportunidad de atacar al Gobierno de España: “La prudencia es compatible con la esperanza de que Venezuela recupere el futuro que Maduro le arrebató con el silencio cómplice de demasiados dirigentes de mi país”.

Un día después, el líder gallego introdujo matices en sus palabras, pero siguió sin lanzar críticas directas a Trump, sencillamente apeló al “respeto al Estado de derecho, incluido el derecho internacional”. Aquí ya sí criticó que Washington reconociera a Delcy Rodríguez, aunque continuó sin mencionar a Trump. Sea como fuere, también se mantiene alejado de la postura de Aznar.

Después, aplaudió que la UE respaldaba su tesis, aunque los organismos europeos y mundiales habían pedido expresamente el respeto del derecho internacional por parte de EEUU. Entretanto, en el PP la división es evidente, nuevamente entre las dos facciones, aunque en este caso el ala dura no legitima bajo ningún concepto la entrada del presidente estadounidense en el país latinoamericano. Así lo demostró también la diputada Cayetana Álvarez de Toledo: “Lo que ha dicho Donald Trump es falso. María Corina Machado es la líder indiscutible del pueblo venezolano”.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solo ha cargado contra Pedro Sánchez, acusándole de "elegir comunismo". "Evidentemente no todo lo que hace Estados Unidos convence, pero estará mejor hoy que ayer y que antes de ayer", ha matizado después.

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