Tras la decisión del festival de reggae Rototom de Benicassim de cancelar la actuación del cantante judío Matisyahu, las críticas no han dejado de llegar incluso desde los más altos niveles de la política. Sobre esta decisión, se han pronunciado en contra el Gobierno central y valenciano, la Embajada de Israel, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y, haciendo una reaparición estelar en Twitter, Esperanza Aguirre.

Aguirre aprovecha para meterse con la izquierda
Pero la opinión que más ha llamado la atención sobre este asunto, especialmente de los internautas, ha sido la de la presidenta del PP madrileño Esperanza Aguirre. Como si del rio Guadiana se tratase, la ‘lideresa’ ha reaparecido en su cuenta de Twitter para comentar la decisión del Rototom y darle una vuelta de tuerca.

En cuatro tuits, Aguirre ha calificado la cancelación de la actuación de Matisyahu como “intolerable censura” y a los organizadores del festival de haber “cedido a las presiones de los antisemitas”, calificando a esta corriente como “una de las primeras manifestaciones de los totalitarismos”.

Lejos de dejar aquí su argumentario, Esperanza Aguirre no dudó en calificar el antisemitismo como “una de la las señas de identidad de muchas de las formaciones de la izquierda española”.

 

 

 


Rechazo oficial
El Ministerio de Asuntos Exteriores, en una nota de prensa, ha calificado la decisión como “una forma de actuar que violenta la conciencia”, por “la imposición del requisito de una declaración pública, que sólo a él le fue exigida”, algo que “cuestiona el principio de no discriminación”.

Desde la Embajada de Israel en España, han compartido la opinión de Exteriores además de calificar la decisión como una "censura ideológica con tintes antisemitas".

En la Comunidad Valenciana, donde iba a tener lugar el concierto del día 22, el secretario autonómico de Cultura y Deporte, Albert Girona, y la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, han lamentado la anulación de la actuación de Matisyahu y han defendido la libertad de expresión considerando que “no se puede forzar a nadie a que opine; si se le contrató seguramente fue por criterios artísticos”.

Campaña de colectivos BDS
La polémica sobre la actuación de Matisyahu viene precedida por una campaña de la organización Boicot, Desinversions y Sancios (BDS) a Israel, considerando que el artista “ha participado en festivales 'prosionistas', ha reconocido ser un amante de Israel y ha llegado a afirmar que Palestina no existe”.

Varios de los participantes declinaron entonces acudir al festival si asistía Matisyahu, por lo que los organizadores, tras no encontrar respuesta por parte del artista judío a su petición de que se pronunciara sobre la polémica decidieron cancelar su actuación prevista para el día 22 de agosto.

Tras la decisión, el propio artista se pronunció en su página de Facebook afirmando haber sufrido una “presión espantosa y ofensiva” por parte del festival para expresar sus creencias políticas.