El exdirector de la extinta agencia de detectives Método 3, Francisco Marco, ha reiterado este lunes en el Parlamento catalán que la presidenta del PP autonómico, Alicia Sánchez-Camacho, "sabía y consintió" ser grabada en el restaurante La Camarga, que fue precisamente alguien de “su entorno personal” quien encargó la grabación, y ha anunciado que la ha denunciado por calumnias ante el juzgado.

Camacho mintió
Marco ha comparecido hoy en la comisión de investigación del Parlament en el marco del caso Pujol, después de que el pasado viernes lo hiciera Sánchez-Camacho, que reiteró que fue ilegalmente grabada cuando almorzaba con María Victoria Álvarez, la expareja de Jordi Pujol Ferrusola, en el restaurante La Camarga de Barcelona.

Francisco Marco ha afirmado que Camacho "mintió" en su comparecencia del pasado viernes, cuando acusó a la agencia de detectives de grabarla ilegalmente, por lo que hoy mismo ha presentado una denuncia contra ella por calumnias ante los juzgados de guardia de Barcelona.

El entorno de la presidenta del PP catalán encargó la grabación
El exdirector de Método 3 ha precisado que no tendrá inconveniente en retirar la acusación contra Sánchez-Camacho, si ella acepta haberlo calumniado.

Marco ha mantenido que la grabación de La Camarga "era y es legal. Ilegal es su difusión, porque así lo pactó Alicia Sánchez-Camacho conmigo", ha añadido. Ha evitado concretar quién "del entorno más personal" de Alicia Sánchez-Camacho, según su relato, encargó la grabación, amparándose en el secreto profesional y los pactos de confidencialidad firmados.

El PSC no tuvo nada que ver
Sobre el supuesto papel del exsecretario de Organización del PSC José Zaragoza, se ha remitido a la comparecencia que posteriormente hará el dirigente socialista, pero ha añadido que el PSC no contrató a Método 3 para la grabación de La Camarga, "ni de forma institucional ni como partido".

Según su versión, todos los contratos entre Método 3 y el PSC fueron relativos a auditorías informáticas y nunca por trabajos de investigación.

Denuncia amenazas y seguimientos
Francisco Marco ha denunciado que ha recibido "amenazas" y que su entorno familiar y personal ha sido objeto de seguimientos a raíz del caso Método 3, tras lo que ha retado a la presidenta del PPC a que "pulse de nuevo el botón verde y envíe a 16 policías" a su casa para detenerlo, ha dicho.

La espía es Sánchez-Camacho
Sin embargo, para el exdirector de Método 3, ni los medios de comunicación ni los jueces permitirían que se abriera otra investigación contra la agencia de detectives porque, a su parecer, "ahora todos se han dado cuenta de que Alicia Sánchez-Camacho mintió y que estaba detrás de la grabación de La Camarga".

El exdirector de Método 3 ha asegurado que él es un investigador privado, un detective, y que sus actividades siempre fueron legales y ha opinado que, en todo caso, la "espía" es Sánchez-Camacho porque "se reúne con gente para sacar información" y luego utilizarla y también la obtiene de sus contactos con la policía.