El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Maldonado, fue informado hace tres meses de que en el hospital Gregorio Marañón se realizaban biopsias para clínicas privadas con recursos públicos, sin que la Consejería ingresara fondos.

El consejero vio documentos que probaban las biopsias
El consejero tuvo conocimiento de esa irregularidad porque se lo comunicó la secretaria general de la Federación de Sanidad de Comisiones Obreras, Rosa Cuadrado, en la primera reunión que mantuvo con él tras ser nombrado consejero, a mediados de diciembre pasado. La dirigente sindical le mostró documentos con fotos en los que aparecían biopsias que no se correspondían con los pacientes del hospital.

Según explicó la dirigente de Comisiones Obreras, pidió al consejero que abriera una investigación interna en aquella reunión y posteriormente, en varias ocasiones. “Ahora nadie sabe nada”, ha criticado la dirigente sindical.

El hospital ha abierto una investigación
El hospital Gregorio Marañón ha iniciado una investigación, mientras la consejería se ha limitado a confirmar que sí existió la reunión del consejero con la dirigente de Comisiones Obreras, pero no da indicios de que haya decidido investigar estas presuntas irregularidades.

Un entramado privado para facturas los servicios
Hace unos días, un patólogo del hospital denunció, en declaraciones a la Cadena SER, que en hospital Gregorio Marañón se han utilizado durante años medios públicos para realizar pruebas de clínicas privadas y que el asunto era “vox pópuli” en el centro.

El médico denunció un “entramado” empresarial montado por patólogos del hospital que facturan por servicios de biopsias, que realizan con recursos públicos del hospital y por los que no pagan nada a la consejería de Sanidad.

Juan Carlos Martínez, uno de los doce patólogos con los que cuenta el Gregorio Marañón no ha recibido aún ninguna respuesta a su denuncia presentada ante la dirección del centro. "Los reactivos los paga el hospital público y, claro, se benefician ellos, que luego los facturan", denunció el médico que subraya que las personas implicadas se saltan el orden de los pacientes del hospital.

Con total impunidad
El denunciante explicó que detectó las irregularidades por los números de referencia de las biopsias que tienen en la base de datos del servicio, que no coincidían con las del Gregorio Marañón. "Era tal la sensación de impunidad que ni siquiera tenían la maña de dejarlo guardado en un cajón", afirmó el patólogo.

Juan Carlos Martínez lo denunció al director médico del Gregorio Marañón, Eduardo Junco. No consiguió reunirse con él, pero un día en los pasillos del hospital, en octubre de 2014, le mostró los documentos. Le dijo que lo llamaría, pero no lo hizo.