“Como he oído decir tonterías por ahí, quiero agradecer a todos los consejeros su generosidad, porque con la reducción de diputados ninguno quiso aparecer en la lista para que haya más personas trabajando por Castilla-La Mancha”. Palabras pronuncias hace unos días por la presidenta María Dolores Cospedal para justificar la expulsión de las listas electorales autonómicas de cuatro pesos pesados de su Gobierno, cuando en realidad todos ellos están quemados y amortizados por las políticas neoliberales llevadas a cabo por sus respectivos departamentos, o como el caso del Portavoz, Leandro Esteban, primera víctima de “CospeLeaks”, como publicaba ELPLURAL.COM. Sin embargo, el teórico reparto del “trabajo” esgrimido por la lideresa castellano-manchega está lejos de ser verdad, como lo prueba el desaforado pluriempleo de sus cabezas de cartel que acompañarán a la secretaria general en los comicios del 24-M.

“El Juan Palomo” albaceteño
De lo contrario, cómo se explica que el cabeza de cartel en las elecciones autonómicas por Albacete, Francisco Núñez, sea, además de alcalde de su pueblo, Almansa, donde repite como candidato en las elecciones locales, presidente de la Diputación de Albacete y del Partido Popular en esta provincia. Cuatro cargos, tres en funciones, que tendrá que compatibilizar con su trabajo mitinero por tierras albaceteñas. Pero esta acumulación de deberes se llama, en palabras de Cospedal, “un ejemplo de generosidad política que algunos no entienden”. Que se lo pregunten si no a la esposa del candidato, Fátima Torija, enchufada en la subdelegación del Gobierno nada más ganar Rajoy para usurpar el puesto de periodista sustituyendo al profesional de la comunicación Armando Jiménez, cuando en realidad ella es fisioterapeuta. Así como suena: Yo me lo guiso, yo me lo como.



Yugos y flechas en la capa semanasantera
Un perfil político muy parecido al de su compañero conquense, Benjamín Prieto. Alcalde y de nuevo candidato de la localidad de Fuentelespino de Haro; presidente de la Diputación de Cuenca y del partido en la provincia, además de cabeza de cartel del PP en las elecciones autonómicas del 24 de mayo por esta misma circunscripción electoral. Aunque para Cospedal esto no es más que “hacer política en letras mayúsculas”, recalcó en la presentación de sus acompañantes en los comicios regionales donde ella encabeza la candidatura de Toledo. Lo que no dijo es que Prieto no tiene reparos para desfilar en la procesión del Miércoles Santo exhibiendo en su capa blanca un escudo con el yugo y las flechas, distintivo usado hace años por la Hermandad de San Pedro, fundada por excombatientes de la División Azul y por destacados falangistas y fascistas conquenses.

El matrimonio de los cien mil euros (netos)
A los anteriores, se une también Ana Guarinos, presidenta de la Diputación de Guadalajara y máxima lideresa del PP en la provincia, además de candidata de nuevo a la alcaldía alcarreña donde ocupa el número dos, tras Antonio Román, y número uno en la lista regional. Por eso, tal vez, Cospedal dijo que se “presentan con el aval de que se ha hecho lo que se tenía que hacer para recuperar la región y empezar a crear empleo”. Y razón no le falta, pues el esposo de Guarinos, Ángel Recio, es otro de los enchufados por el PP, concretamente en la subdelegación del Gobierno donde ejerce la asesoría de nadie sabe muy bien qué. Lo que sí sabemos es que es alcalde de Fuentelahiguera, que repite como candidato y que junto a su mujer ingresan todos los años  cien mil euros, aproximadamente, y eso que ella presentó una propuesta cuando era portavoz del Grupo Popular en las Cortes para “evitar duplicidad de cargos y sueldos dentro de una misma unidad familiar”, como recogía ABC en octubre de 2010 (ver recorte del periódico).

Por injurias al banquillo
Si a todo esto le añadimos que en la candidatura autonómica que encabeza Cospedal por Toledo la integra un imputado por  “expresiones injuriosas”, entonces, podemos deducir que el lote electoral de la secretaria general del PP deja mucho que desear. El caso es que José Manuel Carmona, también candidato “popular” en la localidad toledana de Villacañas, se sentará en el banquillo de los acusados ya que la Fiscalía entiende que cometió un supuesto delito de “injurias graves con publicidad a funcionarios públicos”, además de ver “indicios racionales de criminalidad”. Y como colofón a este singular panegírico, a la secretaria general del PP no le ha temblado el pulso a la hora de nombrar a su gerente regional, José Ángel Cañas, administrador general del partido  de la comunidad autónoma ante la Junta Electoral, cuando este polémico personaje está imputado por el juez Ruz por recibir supuestamente 200.000 euros de Sacyr, que Bárcenas le entregó en mano para financiar la campaña electoral de Cospedal en 2007 a cambio de la concesión de la recogida de basuras de Toledo, según declaración en sede judicial del exgerente de Génova.