La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha vuelto a desmarcarse de la corrupción que cerca a su partido y de la presunta financiación ilegal que ahora se investiga en su propia formación, en Madrid. Ante la comisión de corrupción de la Asamblea regional, para responder las preguntas sobre las posibles irregularidades en la gestión de la empresa pública Informática y Comunicaciones de la Comunidad, salpicada por la trama Púnica, Aguirre ha hecho una defensa de su trayectoria en cargos públicos, de 33 años, y no ha asumido ninguna responsabilidad sobre los casos de corrupción que afectan a consejeros de su confianza en la Comunidad de Madrid, nombrados por ella misma.

"Dispuesta a esclarecer la verdad"
“Vengo dispuesta a colaborar con la comisión y a esclarecer la verdad”, aseguró Aguirre, que luego se dedicó a desmentir todo lo que puede afectarla y a poner el ventilador sobre los presuntos casos de corrupción en otros partidos; así, recordó los escándalos de los dirigentes de Podemos Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, y que la UDEF ha iniciado una investigación para esclarecer si el Gobierno iraní financia al partido de Pablo Iglesias.

En los pasillos de la Asamblea, antes de entrar en la comisión, Aguirre recordó que el padre del diputado de Podemos Ramón Espinar está imputado por las tarjetas black de Caja Madrid.

Los contratos a Alejandro de Pedro
La presidenta del PP madrileño admitió que su partido pagó más de 40.000 euros a las empresas de Alejandro de Pedro, pero negó irregularidades en la adjudicaciones. "Si pones mi nombre es Internet hay nueve millones y medio de entradas. No necesito a nadie para que mejore mi imagen en la red", afirmó Aguirre sobre los dudosos pagos al empresario para que mejorara la imagen de los altos cargos de la Comunidad de Madrid durante su etapa de Gobierno, y cargados a las arcas públicas.

No le ha llamado "nadie" de Génova
Antes de su intervención en el Parlamento regional, Aguirre también aseguró que no le ha llamado "nadie" de la dirección nacional del partido y  que se siente respaldada por Génova, tras los registros ordenados ayer por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco para investigar si los pagos de la trama Púnica sirvieron para financiar ilegalmente al PP de Madrid, que ella dirige desde 2002.

En cuanto al exgerente del PP de Madrid Beltrán Gutiérrez Moliner, cuyo domicilio fue registrado por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Aguirre ha dicho que ella no le nombró para ese cargo, ya que, cuando se convirtió en presidente del PP de Madrid, él ya ocupaba ese puesto. Además, ha aclarado que Beltrán Gutiérrez, tras ser cesado como gerente por su implicación en el caso de las tarjetas "black" de Caja Madrid, volvió a ocupar su plaza como empleado del PP de Madrid.