Palabras, que parecen más de un despechado que ofrece su amor y no es correspondido. Interpretación que el propio Durán pareció querer remarcar ese mismo día declarando: “Espero que esta legislatura sea al revés (que la anterior), que empecemos con un no, pero que podamos ir recomponiendo la situación y acabemos la legislatura de manera distinta”. Es decir, que del desamor se acabara en boda.

Buen Gobierno, sólido, solvente...
El PP, que a pesar de la mayoría absoluta sabía que iba a tomar medidas que le iban a aislar,  entendió el mensaje y muy pronto empezó a dedicar caricias, públicas y privadas, a los nacionalistas catalanes.  Tanto que hizo posible que el mismo hombre en un tiempo fue a un notario para dejar fiel reflejo de su rechazo al PP, Artur Mas, en el Parlament anunciara de inmediato que “el gobierno de Cataluña mantendrá una actitud de colaboración leal con el Gobierno central”. Palabras que encontraron eco en Durán, que en su blog recibió al Gobierno ‘popular’ con flores -“buen Gobierno, sólido, con gente preparada, con experiencia y solvencia”-, y a los periodistas les decía que “será un Gobierno con el cual CiU entiende que hay mucho camino para trabajar en todo aquello que nos une”.

¿Y qué era esto que les unía? Por lo visto, mucho. O si lo prefieren, todo lo importante de verdad.

Sobre las medidas de ajuste económico
La primera gran medida que tomó el Gobierno de Rajoy fue el anuncio de un ajuste económico. Durán i Lleida lo recibió con un incondicional “sí” y ya vino a desenmascarar ante los periodistas la gran identidad entre sus ideas y programas: “¿Podemos tomar medidas de ajuste en Cataluña y dar la espalda cuando se toman a nivel español?”, y en la ‘Carta semanal de UDC”, su partido iba más allá:  “Las medidas aprobadas han sido aplaudidas por las instituciones europea; esto no es un argumento único, pero es un argumento”.

Claro, que no era el único que aplaudía.  Josep Sánchez Llibre, al justificar el voto favorable a las medidas no anduvo corto de elogios: “Por rigor presupuestario, coraje y valentía política”. Mientras Artur Mas justificaba al Gobierno de Rajoy: “Me es familiar la música y la letra de un Ejecutivo nuevo que abre los cajones y se encuentra con más déficit del previsto”.

Identidad total en la reforma del sistema financiero...
Una identificación CiU y PP que no hizo sino estrecharse con la llegada de la reforma del sistema financiero. Sánchez Llibre no dudó en declarar nada más conocerse que “estamos de acuerdo (con las líneas de la reforma), porque para que haya solvencia y liquidez en el sistema financiero español era necesaria una reforma de estas características”.  Artur Mas se pronunció en el mismo sentido, “es necesaria una reforma financiera, como la propuesta por el Gobierno de Mariano Rajoy”.

...entrega a 'cambio de nada' en la Reforma laboral
Aunque donde la identificación entre las derechas española y catalana se ha mostrado de manera más estrecha ha sido en la reforma más contestada en las calles y por la población en general, la laboral. Duran i Lleida no ha disimulado su apoyo a estas medidas que dan el poder decisivo en la negociación laboral a los empresarios.  Apoyaba la generalidad de la reforma: “será una buena ley de reforma laboral, porque aunque a corto plazo no comportará la creación de empleo, sí tendrá un efecto a medio plazo”; “se trata de una ley imprescindible y positiva”… y, por si había dudas, “es una ley imprescindible y positiva que aprobaremos a cambio de nada”. Pero Durán iba más allá, y se alineaba de pleno con el Gobierno en su enfrentamiento a quienes la criticaban, en especial las organizaciones sindicales: “Los sindicatos se equivocan; tienen que pensar en los cinco millones de parados”, o “respetamos las movilizaciones, pero estamos convencidos de que servirán de poca cosa y en todo caso no aportarán nada positivo; más que mejorarla, sólo pueden empeorar más la situación”.

En este abrazo a la reforma laboral del PP, Duran no se ha quedado solo. Su ‘jefe’, el President Artur Mas se ha mostrado igual de apasionadamente favorable: “La reforma la tiene que hacer el Estado, nosotros no podemos; pero nosotros les ayudaremos, pondremos también la cara”, dijo a sus militantes, y remató en declaraciones a la prensa: “La música de la reforma no es mala, es bastante positiva. La reforma laboral debía hacerse seriamente y con una cierta profundidad”.

Pues ahí está. En medio se producen supuestas disensiones, pero en lo que cuenta, en las reformas CiU y PP parece que son la misma… cosa.