Quedan poco más de 12 horas para que declare Alberto Núñez Feijóo en el juzgado que instruye la DANA. La intención del líder del Partido Popular es hacerse una declaración 'avestruz' desde el Congreso de los Diputados, la juez le ha dejado, metiendo la cabeza en un agujero para evitar a las familias familias de las víctimas. Esas mismas familias que esperan un cambio de última hora, y que Feijóo al final acuda a Catarroja. No creo que lo haga pero, por si acaso, señor Alberto Núñez Feijóo, todavía está a tiempo de sacarse un billete de tren y llegar a las nueve y media al juzgado.
Digo todo esto porque, el jefe de los populares se ha cubierto de ‘Gloria’ (sarcasmo modo on) con cada decisión que toma en el último mes, y a lo mejor, si acude presencialmente a la declaración, puede maquillar un poco la inutilidad e indecencia de la que está haciendo gala los últimos tiempos.
El popular lleva más de un mes que no da una a derechas, empezando por mandar los mensajes con el expresidente valenciano, Carlos Mazón, capados; siguiendo por provocar más dolor si cabe a las familias de las víctimas de las víctimas, ninguneándolas una vez tras otra pasando de acudir al juzgado, hasta llegar al bochorno de su discurso sobre Venezuela. Este último punto merece mención especial.
Feijóo y Venezuela: el discurso de la vergüenza
Un discurso, el de la más absoluta vergüenza, que evidencia la clase de cafre político que es el gallego. Feijóo es alguien que, por ‘rascar’ un voto e ir en contra del Gobierno de Pedro Sánchez, es capaz de aplaudir las barbaridades de un megalómano con aspiraciones de dictador como es el presidente americano, Donald Trump.
El problema de Feijóo es que ha demostrado que no es, y nunca será, un hombre de Estado digno de gobernar, pues nadie con aspiraciones a presidir un país como España puede aplaudir que un caudillo 2.0, como es el caso de Trump, se salte salte el derecho internacional cuando le da la gana. Y lo que es peor, permitir a su partido, el PP, vivir en el limbo sin denunciar la situación mientras Trump amenaza sin ningún tipo de pudor a un país europeo como es Dinamarca.
¿Creen ustedes, lectores, que nos merecemos a un lamebotas de Donald Trump como es Feijóo de presidente? ¿Se imaginan ustedes esta misma situación con el líder del partido del charrán en la Moncloa? Ya sé que les pido un ejercicio de imaginación importante, pero imagínense que la DANA y la invasión de Venezuela hubiera pasado con a Feijóo de presidente de este país. Ustedes no sé, pero yo… miedo, siento miedo.